En el Día de San Valentín, regalar chocolates es tradición desde el siglo XIX. Puratos, líder en chocolate belga, comparte la historia de una fecha emblemática, la razón de que sea el regalo ideal y porqué el chocolate belga, es el mejor del mundo.

El 14 de febrero se celebra el Día de los Enamorados, y el origen de la fecha se remonta a la época del Imperio Romano. En el siglo III, el Emperador Claudio II decidió prohibir la celebración de matrimonios para los jóvenes, porque para él, al tener menos ataduras, los solteros sin familia eran mejores soldados. Pero un sacerdote llamado Valentín, consideró injusta esa prohibición y casaba parejas en secreto, y de allí que sea considerado el patrón de los enamorados. Lo ejecutaron el 14 de febrero del año 270, pero antes hizo su milagro, devolviéndole la vista a la hija de un oficial que había nacido ciega.

¿Por qué regalamos chocolate?
Pasaron los siglos y este día es tan emblemático como el regalo que se entregan los enamorados: es que el chocolate es, definitivamente, un símbolo del amor. Pero, ¿desde cuándo? Surgió en el siglo XIX, primero con la popularización en Gran Bretaña de enviar tarjetas de amor en esa fecha, que luego se extendió a Estados Unidos. Con el tiempo, los mensajes se fueron acompañando de otros regalos, como el chocolate. Es que, en paralelo, el chocolate -originario de América-, ya era popular en Europa y considerado un producto de deseo. Con la industrialización, su producción era en masa y se había abaratado notablemente, siendo accesible -al fin- a todas las clases. Y se sumó un aporte clave: el de la sociedad victoriana en Inglaterra, que convirtió al chocolate en un arma de seducción, a través de anuncios que transmitían que, regalar chocolate a una dama, era una demostración de amor. Más tarde, las campañas de publicidad y la cultura popular, lo consolidaron como ‘el’ obsequio para San Valentín.

Sobre Belcolade, auténtico chocolate belga
Y si de obsequiar chocolate se trata, el mejor es de origen belga, por su sabor único, su calidad, y la rigurosidad en el proceso de selección de granos y su proceso de producción. Belcolade es el auténtico chocolate belga, fabricado por Grupo Puratos, empresa belga con un siglo de historia y 40 años de presencia en Argentina.

Belcolade se elabora de acuerdo con el proceso tradicional belga de mezclar, moler, triturar y atemperar, un proceso que se ha perfeccionado con décadas de experiencia para obtener su sabor único. La selección de granos de cacao es de la mejor calidad del mundo. Para su elaboración, sólo se usa manteca y vainilla 100% naturales.

Sobre Puratos
Grupo Puratos es una empresa familiar internacional que ofrece una gama completa de productos innovadores, materias primas y experiencia para los sectores de panadería, pastelería y chocolatería. Su sede se encuentra en Bruselas (Bélgica), donde se fundó la compañía en 1919. Un siglo después, sus productos y servicios están disponibles en más de 100 países de todo el mundo, y en 70, son producidos por la red de filiales locales.

Puratos Argentina tiene 40 años de existencia y emplea a más de 100 personas. Hoy la planta de Puratos se encuentra en el «Talar de Pacheco», en un predio de casi 15,000m2, que alberga una planta productiva conformada por dos secciones principales; una destinada a productos en polvo y otra destinada a baños de repostería y rellenos.
Su objetivo es ser los «socios confiables en innovación», ayudando a los clientes en todo el mundo a entregar alimentos nutritivos y sabrosos a sus comunidades locales.