Ésta es una de mis recetas dulces preferidas. El sabor ácido de las ciruelas y la dulzura crocante del crumble logran una mezcla irresistible.

Ni hablar si lo servís tibio con helado de crema o vainilla, o con crema chantilly.

Ingredientes
Relleno

• 1 k de ciruelas frescas (de cualquier variedad)
• 2 cdas almidón de maíz
• 4 cdas de azúcar (mejor si es orgánica)
Crumble
• 150 gr de azúcar rubia (puede ser orgánica).
• 150 gr de manteca fría
• 70 gr de harina de almendras
• 70 gr de harina de arroz
• 100 gr de nueces o almendras (optativo)
Cortá las ciruelas en cubos, y espolvorealas con el almidón de maíz y el azúcar.
Mientras tanto, precalentá el horno de 160°C a 180°C.
Para realizar el arenado, mezclá el azúcar con la harina de almendras y la de arroz. Incorporá la manteca fría, desmenuzándola con la yema de los dedos. Hacelo de manera rústica y sin tocarla demasiado.

Disponé la fruta en una fuente amplia y chata para horno. Colocá las ciruelas bien chatitas pero sin aplastar. Espolvoreá el crumble por encima. Dejá que se vea rústico. No hay que emparejar. Si ves imperfecciones, mejor, porque algunas partes se pondrán más doraditas.

Ahora le podés agregar pedacitos de nueces o almendras esparcidos por el crumble.
Llevalo al horno durante 45 minutos, hasta que la preparación saque burbujas y el crumble se dore.
Servilo con una buena bocha de helado de crema, vainilla o con crema chantilly.

Datos prácticos
Las ciruelas las podés reemplazar por: manzanas, peras, duraznos, damascos o hacer algún mix.
Mis dos combinaciones preferidas: manzanas verdes y peras, ciruelas y duraznos.
Al crumble también le podés agregar pasas de uva o cualquier fruta seca que te guste.

Por Marina Becher @marinabechercocina