“Alberto Fernández y yo tenemos una mentalidad de construir, de hacer, de solucionar, de meterle buena onda».

El candidato a presidente por el oficialista Frente Amplio en Uruguay, Daniel Martínez, en Perspectivas desde Buenos Aires, analizó las elecciones en su país, la posibilidad de que el Frente Amplio pierda después de 15 años, y opinó sobre Macri, Fernández, y la situación de Venezuela.

Acerca de si es la elección más difícil para el Frente Amplio después de 15 años en el gobierno:
“De repente sí, pero creo que todas las elecciones para el Frente Amplio han sido difíciles. Lo bueno es que vivimos en un sistema democrático muy consolidado en Uruguay y tenemos la plena esperanza de lo que ha sido el avance del país, con 15 años de crecimiento continuo y además de una histórica redistribución de la riqueza termine siendo valorada por la población. Para eso estamos recorriendo el país, también estuvimos ayer con ciudadanos uruguayos que viven en la Argentina. Así que con buena onda y la certeza de que se ha hecho mucha cosa bien y también la humildad de que hay cosas para corregir o cosas que no se hicieron del todo bien, pero siempre mirando al futuro con la expectativa de crear un Uruguay que genere más riqueza y más distribución de la misma.”

Su opinión de Macri, a quien comparó con Lacalle Pou:
“Ante todo dije que parecía en su visión que todo era muy fácil. Uruguay es un país pequeño, somos la dosmilava parte de la economía del mundo. Creer que todo es fácil y que todo se administra −lo digo con todo respeto porque soy un agente externo− como la actividad privada trasladada linealmente a la actividad pública fue uno de los errores a mi entender. Las complejidades que tiene la actividad pública, sobre todo saber que el Estado en estos países pequeños, con escaso desarrollo productivo respecto a las naciones más importantes del mundo, implica que sea el Estado también sea la campana de los más débiles y la protección de los más débiles para ayudar a igualar el punto de partida. En uno de los grandes problemas que tienen nuestras democracias, que hay todavía importantes sectores de la población que no acceden a lo que otros sectores de la población acceden. En Uruguay la pobreza cayó de un 40% en 2014 a un 8,6 hoy, pero todavía queda gente que aunque haya pasado a ser clase media no tiene las mismas posibilidades que los sectores con mayores recursos de la población. Y ese ese es el gran problema, a eso nos referimos nosotros. La decisión y la evaluación sobre lo que pasó en Argentina lo tiene que hacer el pueblo argentino y no nosotros.”

Su reunión con Alberto Fernández:
“Lo conocíamos porque hace dos meses el vino a visitar a Pepe Mujica y también pasó por casa, tuvimos una hermosa y larga reunión, sobre todo por el aspecto constructivo. Hubo fricciones en el pasado entre Uruguay y Argentina, entre los dos gobiernos, y los dos tenemos una mentalidad de construir, de hacer, de solucionar, de meterle buena onda y sinergia, más Uruguay y Argentina que en realidad somos una misma nación dividida por la historia y por la geopolítica, saber que tenemos que encontrar los caminos comunes. Le había propuesto una serie de temas que tratar, él había estado de acuerdo, se habla de complementariedad industrial, apuesta al desarrollo científico y tecnológico conjunto, el tema medioambiental y en particular los cursos de agua que nos unen y nos separan, y también problemas de la economía de frontera. Lo que encontré fue una excelente reunión. Argentina, con la crisis que vive, mira a Uruguay y dice pucha, nosotros estamos así y Uruguay ha tenido 15años en medio de tormentas, algún momento de buena situación, y ha seguido creciendo y ha logrado mejorar tanto los índices de distribución de riqueza y teniendo una economía estable y con una situación macroeconómica tranquila, la tranquilidad que los argentinos miran con cierta sana envidia. El manejo de las situación dramática de 2002 que tuvo Uruguay y como a partir de 2004 se renegoció, se reperfiló la deuda. Uruguay tiene grado inversor, un riesgo país menor que el promedio de los países emergentes. Por lo tanto se han hecho muchas cosas bien. Por eso discrepamos con la oposición de pintar todo de negro, porque creemos que en un mundo muy turbulento Uruguay es uno de los países que está en mejores condiciones para enfrentar ese desafío y las situaciones complejas que se vienen.”

¿Cambiará la mirada hacia Venezuela o continuará con la postura de Vázquez?
“Nosotros somos de los que creemos y coincidimos con lo que ha hecho Uruguay en cuanto a entender que lo hay que hacer no es ponerse como hinchas de futbol a favor o en contra. En nuestra fuerza política hay gente que somos más críticos y otros menos de la situación de Venezuela. Lo que lo que tenemos que lograr es que el pueblo venezolano decida, en un marco de respeto de las reglas de juego democrático y de respeto absoluto a los derechos humanos. Sobre esta base nosotros hemos apoyado lo que el gobierno ha hecho de buscar generar los puentes, primero en la posición con México y luego con países como Noruega en el Grupo de Contacto, y colaborar en ayudar a encontrar el camino a la solución a los problemas que existen, y que haya elecciones libres y democráticas y la plena vigencia de la totalidad de los derechos humanos. Seguiremos en esa línea.”

Sobre que demandan los votantes 15 años después de liderar el país el mismo espacio y qué reprochan quienes votaron otras opciones:
Los ciudadanos demandan la solución de los problemas de calidad de vida: la situación económica; el empleo y la caída del empleo; el tema de la seguridad, que tal vez no sea con los niveles de otros países de Latinoamérica pero que es una situación preocupante y para el que tenemos un plan profundo para encarar y aprendiendo de los aciertos y los errores. El tema de la educación, porque cada vez más un país es rico o pobre de acuerdo al conocimiento y a la capacidad de su gente de innovar, de emprender, de aceptar el desafío de hacer las cosas diferentes. Esos son los temas básicos fundamentales que los ciudadanos nos plantean y sobre los cuales estamos trabajando una propuesta y programa bien detallado, y que aspiramos con eso convencer a los ciudadanos. Por otro lado, Uruguay es un país de mucha vocación política, que el futbol y la política están presentes en la vida cotidiana de todos los ciudadanos, en todas las casas. La realidad es que la oposición al el otro día del ballotage en donde Tabaré Vázquez, por ejemplo, fue vuelto a elegir, inmediatamente la oposición estaba trabajando. Y está bien. Nosotros sabemos que son las reglas del juego democrático. En general, por sueste y aunque den una visión negativa de todo, y para la oposición está todo horrible por más que los principales números de la economía, de la redistribución de riqueza, de los derechos humanos, Uruguay es uno de los 20 países con democracia más plena del mundo, el único país de los llamados en desarrollo, con una bajísima corrupción y mucha transparencia. Pese a eso, pareciera que está todo mal. Pero son las reglas de juego democrático. Es ir de frente, mirando a los ojos, hablando con la gente para convencerlos de lo bueno hecho y también de qué queremos mejorar, como queremos insertar a Uruguay con mucho más desarrollo y mucha más equidad en la nueva realidad del mundo.”

Los sondeos apuntan a segunda vuelta. En el caso del ballotage, ¿a quién ve posible como alianza, teniendo en cuenta que los candidatos opositores ya las están haciendo?
“Las encuestas las respeto, creo en la profesionalidad de los que las desarrollan pero en los últimos tiempos les ha costado embocarla. De todas formas la gente termina votando con el corazón y a la persona. Ya ha pasado. Si bien Tabaré Vázquez en su primera presidencia ganó por mayoría en la primera vuelta, en los otros dos casos hubo ballotage y siempre hubo clarísimamente un porcentaje significativo del partido Nacional o del Colorado que aunque sus líderes llamaran a votar a quien estaba en el ballotage, del partido Nacional, en la realidad la gente votó primero a Pepe Mujica y en las últimas a Tabaré. La gente vota de acuerdo a las personas y con el corazón. La realidad uruguaya marca que es mucho más complejo de lo que simplemente puede parecer una fidelidad política. SI se da el ballotage, iremos a competir y creemos que es perfectamente posible ganar en el ballotage.”

¿Qué es lo mejor y lo peor de su oponente Lacalle Pou?
“Creo que es una buena persona, son de las cosas maravillosas del Uruguay. Lo mismo con Talbi, tengo menos relación que con Luis Lacalle pero también tengo una muy buena relación, te diría que con todos los candidatos. Y eso es importante porque es parte de esa vocación y respeto democrático que existe y que hay que mantener. A veces me parece que nos dividimos demasiado por las diferencias pero por ser un país pequeño tendríamos que unirnos por las coincidencias. Muchos años de oposición, así como desgastan a un gobierno, también desgastan a la oposición. Tratar de crear una visión donde está todo mal también termina de desgastar al que da esa visión. Creo que es mejor una síntesis de aprender todos de aciertos y errores, que es la vida. Soy ingeniero industrial, la vida me enseñó que nadie es perfecto, gente buena y mala hay en todos lados y uno tiene que tener la humildad de aprender de los errores y no querer ser el dueño de la verdad.”