En el marco de una jornada espléndida y del tradicional Premio Adalberto Parra, que se desarrolla hace 6 años en homenaje al recordado tripulante, se corrió la Primera Regata Gastronómica Saint Felicien, que reunió a cocineros, personalidades de la enología, y de otros ámbitos en una competencia deportiva y culinaria, que aportó colores, aromas y sabores en el Rio de la Plata.

El punto de encuentro fue el Club Náutico Olivos, desde donde zarparon 35 veleros clásicos tripulados por navegantes, periodistas y cocineros profesionales y amateurs; los chefs tenían el objetivo de preparar un plato bajo cubierta, navegando con su imaginación y creatividad para combinar el río y la cocina de la mejor manera posible.

El sol a pleno llenó de energía a los participantes de esta fiesta náutica, quienes pusieron manos a la obra al momento de izar velas. Los cocineros tuvieron que preparar una receta sobre un ingrediente principal: este año el elegido fue la PAPA, sumando un ingrediente sorpresa, el LIMON, que encontraron en las cajas misteriosas que se les entregaron en el momento de abordar el barco, conjuntamente con los necesarios delantales y las respectivas gorras, que esta vez no eran de chef, sino para el sol.

Mientras los competidores disfrutaban de la navegación, en tierra los aguardaban invitados y familiares, en un ambiente lúdico, enmarcado por la exposición de autos clásicos, degustación de vinos, entretenimiento para los niños y la presencia de un marinero especialista en nudos náuticos, que develaba los secretos de su destreza a quien se acercara con el afán de descubrirlos.

En esta primera Regata Gastronomica Saint Felicien participaron tres diferentes categorías de embarcaciones: Clásicos, construidos entre 1950 y 1975; Vintages, anteriores a 1950 y Spirtis of Tradition, posteriores a 1975. En cada categoría todos querían ganar la regata náutica en sí; cada cocinero quería lograr el mejor plato y obtener la mejor calificación y cada Capitán de Barco con su cocinero quería obtener el mejor puntaje conjunto (Cocina + Navegación) para quedarse con una de las botellas de 6 litros de Saint Felicien Malbec que se hicieron especialmente para la ocasión.

Una vez finalizada la derrota planteada por las autoridades de la Asociación Argentina de Veleros Clásicos y de regreso en el club, cada cocinero presentó su plato al jurado, integrado por el reconocido y querido chef Ramiro Rodríguez Pardo – creador de Clark’s, Lola y propietario del mítico Catalina, elegido como Mejor Restaurante de Latam en 1993 -, junto con Milagros Brascó – que aportó la mirada joven, pero a la vez muy fogueada en infinidad de comidas con su padre, el célebre Miguel Brascó. Completaba el triunvirato calificador Marcelo Chocarro – Concejal por Vicente López, sommellier y conductor de los programas especializados en vinos y gastronomía, Saber Salir y Vuelo de Regreso por FM Milenium y CNN Radio – ; ellos evaluaron cada preparación basándose en criterios como la originalidad del plato, presentación, sabor y temperatura. La fiscalización de estas puntuaciones estuvo a cargo de Charly Carlos Vilar Castex, el Primer Campeón mundial snipe de 1947 que tuvo nuestro país, y Ciudadano ilustre de San Isidro . Con esta puntuación se determinaron los ganadores individuales.

Los ganadores de NAVEGACION + COCINA fueron:
Categoría SOT:
Dolphian III , capitaneado por Luis Velazco y fuegos a cargo del instagrammer el Gordo Cocina; Víctor Garcia.

Categoría Clásicos : Dumbo, capitaneado por Luis Roncaglia y fuegos a cargo del crítico gastronómico y director de la revista U-Likeit!; Yu Sheng

Categoría Vintage: Pinta, capitaneado por Eduardo Camou y fuegos a cargo del chef de Carlos Casares, Gonzalo Fuentes.

Por su parte, GANADORES AL MEJOR PLATO fueron los chefs :
Categoria SOT :
German Sitz, cocinero”Millennialls creador del restaurante Niño Gordo. Se ubica entre los 7 de los mejores chefs del Sub- 35 de la Argentina .

Categoría Clásicos: Paula Méndez Carreras , reconocida Chef , fundadora de su restaurante Corazonada. en San Antonio de Areco.

Categoría Vintage. José Luis Mastellone , cocinero propietario del restaurante 1888 en Manzanares, Pilar.

Quiera el tiempo y el espíritu de las aguas, que los antiguos Griegos personificaban en AQUELOO , que nuestro rio de color león, vuelva a vestirse de fiesta y a regocijarse con verbos tan queribles, como: picar, hervir, elegir, amasar, condimentar, aceitar, decorar, cocinar, emplatar y degustar que construyeron un encuentro único donde todos, tripulantes, cocineros, familias e invitados disfrutaron y participaron futuros años.