Con un mensaje de positivismo y gratitud por la Creación y los milagros cotidianos, la cantautora antioqueña Adri Duque lanza su nueva canción “Gloria”, un canto de júbilo al Creador del universo.

“Gloria es una canción inspirada en toda la belleza que Dios nos proporciona a través de su creación, y la gratitud por esos regalos inmensos que recibimos desde que nos despertamos”, explica.

En medio de noticias negativas y de un ambiente de pesimismo, como el que vive el mundo entero, la cantautora llega con un mensaje que busca fortalecer la fe y la esperanza en las personas, desde el reconocimiento por las cosas sencillas de la vida que a veces pueden pasar desapercibidas.

“Muchas personas dicen no encontrar ni ver a Dios y piden señales del Cielo en medio de la incertidumbre. Al parecer el dolor no nos está permitiendo ver que desde que podemos abrir nuestros ojos en la mañana ya estamos viendo un milagro. Es una decisión diaria reconocer en las obras del Creador la compañía y fidelidad de Dios”, asegura Adri Duque.

La vida, la familia, la comunidad y la creación misma son regalos que le recuerdan que, aunque se presenten momentos difíciles, Dios acompaña toda circunstancia invitando a la humanidad a crecer, a ser menos individualista y a pensar en los otros.

“Los milagros están ahí y no podemos ser insensibles a descubrirlos en cada instante. Darle la gloria a Dios es agradecerle. Para mí, la gratitud es la puerta insondable a la prosperidad y la felicidad, no porque nos dejen de pasar situaciones difíciles sino porque aprendemos aún en ellas los grandes milagros y oportunidades de la vida”, señala Adri Duque.

Esta canción tuvo como inspiración un atardecer, que enterneció el alma de la artista, quien no dudó en plasmar sus sentimientos en líricas cargadas de amor, gratitud y vida. “Como le digo a mis hijos ese es el lenguaje de Dios, en un atardecer, en un amanecer, en una flor, en el brote de un fruto Él nos habla, ahí está su manifestación. Él siempre se comunica todos los días, todo el tiempo. No podemos ser sordos a sus mensajes. En la naturaleza nos recuerda que está con nosotros”, dice.

A causa de la pandemia, tuvo la oportunidad de regresar al campo a vivir con su familia y en ese espacio, comenta Adri Duque, es imposible no ver a Dios a cada instante: en la naturaleza, en el sol, en los árboles, en los pájaros, en las flores…

“Al momento de componer la canción me sentía con un gozo pleno, quería darle gloria a Dios incluso por las cosas difíciles. Creo que como humanidad debemos recordar que Él no nos ha abandonado”, añade.

Como ella asegura, la pandemia ha obligado a la humanidad a encerrarse en casa, pero esto no puede llevar a las personas a sentirse cautivas en su interior. “Preguntémonos: ¿de qué tamaño son las paredes del alma? Creo que hemos caído mucho en el egoísmo, estamos detrás de una puerta, de una pantalla y el individualismo nos afecta”, advierte.

Adri Duque destaca que la naturaleza es la principal evidencia de la generosidad de Dios. Así como el sol sale para todos y llega con sus rayos calurosos sin discriminar a nadie, de igual manera el amor en el corazón del hombre tiene el potencial de irradiar la vida de sus congéneres.

“Esa metáfora nos llama a construir un «bosque de amor» a través del servicio, de una llamada a nuestros seres queridos o de un mensaje que alivie a los otros”, complementa la artista, quien es además la protagonista del video musical de “Gloria”, en el cual aparece acompañada de un pianista en una atmosfera en tonos azules y blancos que evocan el Cielo, con mucha luminosidad.

“Quisimos reflejar el sentimiento que nos da la Pascua, tiempo en el que se canta el Gloria después de una Cuaresma de penitencia y ayuno. Este canto entonces es júbilo, es gozo, es la invitación a vivir esos sentimientos todo el año, no solo el Domingo de Resurrección”, afirma.

Con esta nueva canción “Gloria”, Adri Duque quiere invitar a las personas a que por un momento dejen de pensar en lo que las hace sufrir, a que dejen de llorar por lo que tanto les duele y que, en cambio, abran sus ojos del cuerpo y del alma para dar gloria a Dios, el hacedor de milagros.

Sobre Adri Duque
En 2019, la cantautora paisa Adri Duque debuta en el universo de la música católica colombiana con su canción “Te encontré”, desde entonces han llegado nuevas interpretaciones como “Los voy a extrañar”, “Conocí un lugar”, “Aprendí”, y “Restáuranos”. Para finales de 2020 espera lanzar cuatro nuevos sencillos para completar un año de alabanza, gratitud y adoración a Dios.
Con un pop dulce, Adri Duque quiere darle un toque de frescura a la música católica entregando nuevos ritmos y letras, dándole muchas más opciones al público. Si bien su talento para cantar lo ha reconocido desde niña, solo hasta hace pocos años decidió que quería convertirse en un instrumento para Dios, y así llevar su nombre y palabra por el mundo.
Su primera aproximación a este propósito fueron las visitas que como voluntaria hace a las cárceles de máxima seguridad en Medellín, desde hace cinco años. Allí acompaña espiritualmente a hombres y mujeres que buscan una esperanza. Así nació su fundación Puntadas de Libertad, a través de la cual también apoya con empleo desde su propia empresa.
En estos espacios empezó a cantar y descubrió que a través de la música podía llegar al alma de quienes las escuchaban. De esta manera regresa a la composición musical, y en 2019 decide subir a los escenarios a compartir sus talentos con el mundo.
“Dios me guardó y me cuidó para que desarrollara otro tipo de dones que Él necesitaba en mí, y me despertó este deseo de dedicarme a la música hace diez años, cuando sentí el llamado profundo a ser un instrumento en sus manos”, asegura Adri Duque.
Como ella asegura, Dios vive en un eterno presente, para Él el tiempo no existe, y desde que surgió este anhelo por la música hasta hoy, la preparó para hacerlo en el momento correcto. Todo ha sido guiado por Él, de su mano.
Con la música Adri Duque va detrás del Cielo, detrás de las almas que quieren regresar a Dios. “Cuando uno cumple el propósito por el que fue creado, así uno no se lucre, Dios responde a esa vocación, a ese llamado que se recibe con el corazón. Como dice el Evangelio: «busca primero el Reino de Dios y su justicia, y lo demás se nos dará por añadidura».