Fundada hace un año por especialistas de Real Estate, esta PropTech local ya tiene casi mil desarrollos en preventa y se instaló en México, Uruguay y Paraguay.

En pleno 2019 resulta una obviedad hablar de la influencia de la tecnología en todo lo que hacemos. Hoy en día es imposible imaginarse la vida sin dispositivos móviles o Internet. En Argentina, sin embargo, hay sectores que parecen más impermeables a los cambios y que aún ofrecen resistencia a las nuevas tecnologías, preservando procesos vetustos y anticuados, en parte debido a legislaciones poco actualizadas o incluso a costumbres muy arraigadas entre los consumidores.Éste es, sin dudas, el caso del sector inmobiliario, cuyos procesos largos y tediosos, tanto para comprar y vender como para alquilar bienes raíces, derivan en trámites que requieren la intervención de muchos intermediarios como inmobiliarios, abogados y escribanos, entre otros. La Property Technology o PropTech busca justamente atacar ese problema utilizando tecnología para la agilización de procesos en el real estate. En nuestro país, las empresas PropTech son aún escasas en comparación con otras partes del mundo. Un ejemplo de este tipo de compañías es Alpozo fundada en julio de 2018 y cuya propuesta viene a llenar un lugar vacío en el mercado local.

“Somos la única plataforma digital enfocada 100% en desarrollos inmobiliarios en preventa. Conectamos directamente a los desarrolladores con potenciales compradores cara a cara sin intermediarios, dándoles a ambos la posibilidad de conseguir ahorros significativos, evitando el pago de comisiones que van del 3% al 4% de ambos lados”, señala su CEO, Adrián Giménez. Alpozo fue creada por desarrollares inmobiliarios y ese es uno de sus valores diferenciales porque conocen de primera mano las demandas de sus clientes. La empresa apunta a que los desarrollistas achiquen su cadena de valor, haciendo más rentable su negocio y generando, en simultáneo, ahorros a los potenciales compradores.

“Somos habilitadores que permiten el cierre de acuerdos de manera más transparente. Inspiramos a desarrolladores y a inversores a vender y comprar por su cuenta ahorrándose mucho dinero”, asegura Giménez.

A pesar de ser una empresa joven, Alpozo ya cuenta con operaciones en Argentina, Uruguay, Paraguay y México y posee un portfolio de más de 900 desarrollos inmobiliarios en preventa. Con una inversión inicial de USD 150.000 la compañía apuesta a su expansión regional y a una mayor presencia de la marca en el mercado argentino donde las ventas de inmuebles en pozo revisten especial importancia por la escasez de créditos hipotecarios. “Tenemos un plan de negocios muy ambicioso pero alcanzable: nuestro objetivo es terminar 2020 con un crecimiento de 400% en comparación al 2019 medido en revenues y con más de 2500 desarrollos en nuestra plataforma”, señala el CEO.

Desde la empresa se brinda asesoramiento al desarrollador para que pueda elegir la opción más conveniente para anunciar su producto y aumentar así las posibilidades de venta. Utilizando big data, el usuario puede conocer de primera mano las preferencias de los potenciales compradores aumentando así las posibilidades de concretar una venta.

“En este momento nos encontramos desarrollando un sistema de scoring que permitirá clasificar a los inversores y compradores según la posibilidad real que existe de que adquieran tal o cual producto y ese es otro gran diferencial que hará más trasparente nuestra operatoria”, sostiene Giménez

El público de Alpozo es bien específico: solo se enfoca en desarrollos inmobiliarios en preventa o en pozo y lo hacen prescindiendo de intermediarios, es decir, a las inmobiliarias. “Nuestro listado de proyectos es 100% para venta y en etapa de desarrollo y nuestra audiencia es 100% para potenciales compradores de unidades en cualquier etapa del proyecto. En eso nos diferenciamos de otras plataformas similares donde la mayor parte de los usuarios (un 80%) busca alquilar”, concluye Giménez.

Para un mercado inmobiliario tan resistente al cambio, Alpozo aparece como una propuesta verdaderamente disruptiva que promete impactar de lleno en la forma en la que se realizar las transacciones inmobiliarias en el país.