O los calambres en el alma de una generación que vive (y se reconstruye).

Después de un par de intentos de reencuentro y la casi partida física de uno de sus integrantes, la banda Calerana – Ocoína “Camino al Monasterio” se reúne para dar forma a su primer disco, 30 años después de su separación. Comenzaron con la publicación de un videoclip para la canción “Mira el sol” y ahora lanzan su primer single “El sol nos da en la cara” disponible en todas las plataformas de streaming.

El reencuentro
Luego de un llamado telefónico por parte de Mauricio Miranda, guitarrista de la banda, sonidista e ingeniero informático, la banda se reunió a repasar canciones “Estaba la idea de no dejar pasar más tiempo para reunirnos, en particular porque uno de nosotros estuvo a punto de fallecer. Creímos que era necesario por el lado humano y también por el lado musical, queríamos poder tener esas canciones que no alcanzamos a grabar y escucharlas con buen audio, no en grabaciones de ensayos capturados con radio caset”. José Saavedra, voz, guitarra y teclados en la banda, quien es profesor, maestro de música y un destacado organista chileno señala al respecto “Fue emocionante reunirnos…todo esto partió en el Liceo San José de La Calera y siguió con muchas tocatas en la provincia: llegamos a tocar hasta tres veces en el día tributando a los Beatles, cuando eso prácticamente no existía y además con nuestras canciones, dando vueltas. El no tener esas grabaciones era una suerte de vacío existencial que además tenía una potencia especial porque sabíamos que el material es muy bueno.” Guille Arancibia nos cuenta “Acepté la invitación de inmediato, porque tenía ganas de ver a los chicos y porque extrañaba además la experiencia de tocar y producir en banda después de muchos años de hacerlo en solitario y qué mejor que hacerlo con la primera, esa que se lleva en el alma para siempre y en donde uno aprendió a amar la música”. Cabe señalar que Guille, es vocalista y bajista en la banda y ha llevado una persistente y destacada carrera musical solista. Es también, abogado. “Es un ejercicio hermoso e interesante reunirse a hacer música después de tanto tiempo, con las vidas individuales armadas, con las personalidades dotadas de todo lo vital que uno va adquiriendo con los años y a la vez con una esencia personal que se mantiene, que se reconoce. Tiene algo extraño reunirse con tus compañeros de curso en un asado, a hacer música es aún más complejo e intenso, pero es un ejercicio valioso, de crecimiento” acota Luis Peñaloza, baterista de la banda, también sicólogo.

TUMULTO
Una noche del 92 la reconocida banda rockera chilena TUMULTO tocó en el teatro Maitenes de Ocoa y “Camino al Monasterio” hizo de telonero. “Fue increíble, nos prestaron sus equipos para tocar, sonamos con un poder enorme. Ellos hicieron un show genial, quedamos “tan locos” que al día siguiente nos juntamos a ensayar con CAM y salieron dos canciones, casi instantáneamente: “El sol nos da en la cara” y un blues llamado “Oruga”, todo sonando en onda Tumulto, por supuesto. Fue una creación colectiva a la que se le agregó letra ahora, 30 años después. Resultó un temazo que nos tiene felices” cuenta José Saavedra. Sobre la canción Mauricio nos cuenta: “El sol nos da en la cara” era una canción que fue compuesta en toma 1 durante el ensayo post concierto con Tumulto. Yo comencé con un riff que terminó siendo central en el tema, luego Guille iba gritando las partes y algunos acordes mientras cantaba en algo que intentaba ser inglés”. Guille señala: “es una suerte de inglés deforme con palabras al azar en español real, que sirve para inducir la melodía y la estructura de las palabras, la sonoridad de las frases. Entre todo el “Wichiwochi” que grité la única frase clara fue “el sol nos da en la cara” y era literal, porque estábamos ensayando en el patio de la casa de los papás de José, en Maitenes y el sol nos pegaba fuerte (risas). Con los años supe que Charly García llama a ese método “Wareschool” y es bueno, ayuda a armar la canción para agregar letra después. Claro que esta vez demoramos 30 años.” Por su parte Luis Peñaloza agrega: “tuvimos la suerte de que esa canción quedara grabada como demo en un caset, lo que nos ayudó a clarificar la estructura del tema que en definitiva quedó prácticamente igual; por eso la canción tiene tanto punch y onda, es una creación colectiva rockera y poderosa que también tributa a Tumulto y a todo el rock setentero que nosotros escuchábamos a concho cuando todos estaban con la oreja puesta en Guns N’ Roses”

Cayeron torres y la Plaza Italia: “El sol nos da en la cara.”
La idea de grabar las viejas canciones implicó revisar las letras, en razón de los fuertes cambios históricos y generacionales de los últimos 30 años y “El sol nos da en la cara” da cuenta de eso. Si bien todos escriben en CAM, esta letra estuvo a cargo de Guille: “Somos viejóvenes caminando a los 50, hay un calambre generacional fuerte que decidimos hacer patente por ejemplo cuando cantamos “tus hij@s ya no entienden tus chistes y te miran idiota” y claro, a nuestros padres les cambiaron las perillas por botones, a nosotros el botón por el “touch” pero sobre todo, los cambios nos atacaron directamente al sexismo potente inscrito en nuestras cabezas; ese que circula en gente de nuestra generación a través de memes que aún utilizan chistes sobre gays o minorías sexuales, vídeos burlándose de las Tesis o alardeando machismo, entre otras cosas. Eliminar eso dentro de uno y del entorno no es fácil; yo utilizo la frase “Me puse ochentero” cada que vez que incurro en ese tipo de cosas, aunque sean micro actitudes; mi hija me está enseñado a crecer en esto y trato de ser un buen alumno, lo intento al menos, con las antenas atentas” Luis acota: “Revisamos a fondo las letras de todas las canciones, conversando con el pasado y a la vez mirando hacia el presente y el futuro. Por ahí cantamos “cayeron torres y la Plaza Italia”; nadie que pretenda hacer música hoy puede soslayar estos hechos, son un cambio profundo liderado por jóvenes de hoy, había que hacerse cargo y más aún cuando hemos vuelto a ver represión militar expresa en las calles.” Saavedra: “descartamos un montón de temas, que nos gustan, pero no entran en el lenguaje de nuestro hoy, elegimos las canciones como si estuviésemos partiendo una carrera, como si tuviésemos 20 años, por lo mismo, si bien todos tenemos nuestras posturas y participamos de la vida política, como artistas, como proyecto musical, la realidad política y cultural no nos puede ser ajena.” Mauricio Miranda: “Nos propusimos lograr una mixtura entre el sonido de época y el actual, hoy que contamos con home studio y equipos de mejor calidad en combinación con el estudio tradicional, pero también nos propusimos hacer un disco que no fuera solo “rememorar el pasado” sino también hacerlo actual, como una banda del hoy a partir de nuestras realidades y creo que lo logramos tanto en lo musical como en la forma de salida: ya no es un caset, estará todo en internet, todo en el hoy.”

Las plataformas
Y efectivamente, desde el 12 de septiembre está disponible el tema “El sol nos da en la cara”, una de las más rockeras e intensas del disco, en Spotify y todas las plataformas virtuales. Las baterías y mezclas de este single (y del disco) fueron hechas en Cromo Estudios por Neil Astudillo; el resto fue grabado y preproducido por Mauricio Miranda y Guille Arancibia en sus estudios personales. El arte de carátula fue realizado por el destacadísimo artista calerano Andrés Philo Jofré. La distribución digital está a cargo de “Escena Pop”.