Siguiendo con la publicación de sus canciones pendientes, en un reencuentro a 30 años de la separación, la banda Calerana – Ocoína “Camino al Monasterio” ofrece ahora un tema en clave de rock progresivo llamado “Un soneto crucificado” disponible en todas las plataformas de streaming desde el 27 de septiembre.

Descrucificar un soneto.
“La compuse en la casa de mis viejos el año 1988. Existe un registro que grabamos a radio caset con mi amigo Gerardo Contreras; yo tocaba guitarra de palo, voz y batería con zapatos “pluma” pateando el flexit con el pie derecho y Gerardo cantaba tocando batería con palos de cocina sobre un cuaderno tapa dura de esos que usaban en contabilidad. Ese registro es del día sábado 3 de septiembre de 1988 y lo recuerdo con total exactitud porque aquella noche mi hermana cayó al hospital y murió el lunes siguiente. Luego de su muerte me volví muy loco, hice muchas estupideces, supongo que, enfrentando el dolor desde un nivel de consciencia precario, por eso tuve desde ahí algo extraño con esa canción, la encontraba buena y muy buena con la banda, pero tenía una carga emotiva que de alguna manera se extendió en el tiempo cuando quedó inconclusa con Monasterio y que hoy, 30 años después, siento que se libera por fin. Por eso en la parte final ahora canto “Puedes verme, puedes verte: ¡Real!”, para dar cuenta del cierre emotivo” nos cuenta Guille Arancibia, autor y compositor del tema.

Cuando ya llevábamos algo más de un año como banda, Guille me mostró varias cintas de caset con sus canciones; había algunas que me gustaban y otras no, otras estaban bien, pero no entraban en la sonoridad del grupo; “Soneto” en cambio me gustó desde el principio, tenía una onda folclórica que estaba bien, pero intuí que la podríamos profundizar, llevarla a otro lugar sonoro, en especial desde la parte rítmica, que en ese tiempo yo estaba profundizando” recuerda Luis Peñaloza, baterista de la banda.“ Agrega José Saavedra: guitarrista y tecladista “Recuerdo que Guille me hizo dejar de disfrutar de los deliciosos “recortes” de la quesería del papá de Lucho, me llevó a la Mediagua, nuestra sala de ensayos y me enseñó, con un cigarro en la boca , una secuencia de arpegios que “ No he podido sacarme de la cabeza” me dijo. Recuerdo que me costaba mucho tocarla y tocarla bien. Cuando lo logramos, fue un tremendo desafío, ya que ahora estábamos en frente de una canción “complicada”, ya no tenía los típicos acordes ni la estructura Rock and Roll a la que acostumbrábamos, así que cuando resultó fue todo un logro y un gran impulso para seguir. Luego Peñaloza aportaría todos sus conocimientos para la parte rítmica, porque en ese tiempo estudiaba percusión en el Izidor Handler; algo que para nosotros era nuevo y lo intentamos llevar a las canciones de la mejor manera posible”. Mauricio Miranda, sonidista y guitarrista, señala: “En ese tema todos los arreglos nacieron en ensayos a principios de los 90s y en la edición 2021 eso se nota, de hecho, fue el más fácil de mezclar, pienso que lo teníamos incorporado. Al encontrar la crudeza sonora el tema despegó; diría que es el track más Monasterio del disco”

Las baterías y mezclas de este single (y del disco) fueron grabadas en Cromo Estudios por el ingeniero Neil Astudillo; el resto fue grabado y preproducido por Mauricio Miranda y Guille Arancibia en sus estudios personales. También se hicieron tomas de guitarra en el estudio Kokponek, del sector Artificio, a cargo del sonidista Bryan Buratti. La guitarra líder de esta canción estuvo a cargo de José Saavedra. “Llevo muchos años centrado en pianos, órganos y sintes, por lo mismo fue un bello desafío volver a la guitarra y en particular a esas guitarras que fueron hechas con la crudeza, energía y vitalidad de jóvenes de casi 20 años. Para mi gusto, lo logramos, suena ese rock en los parlantes y es quizás uno de los temas que siento más intenso del disco, por la combinación de tantas sonoridades y a la vez ese algo muy propio y grupal que el tema destila. Además, el arte de ese single quedó buenísimo”. En efecto, dicho arte en rojo intenso fue creado por el talentoso y reconocido artista calerano Andrés Philo Jofré. Luis agrega: “Me parece que es una de esas canciones en que los aportes de banda destacan en la transformación de una canción; agregamos todo lo nuestro, de esa forma, manteniendo la esencia, llevamos el tema hacia otra parte, una combinación de nuestras influencias y un sonido propio.”

“Unido a la emoción general del proceso de reunirnos, este tema tiene algo muy especial para mí porque viene a cerrar un ciclo, algo que he venido intentando en mis discos personales y ahora ya está. El resultado además es tremendo, me pone en una exquisita tensión” comenta Guille. Por su parte Mauricio finaliza “Me parece que la canción es un aporte porque se aleja de patrones comerciales estandarizados actuales, tiene un carácter propio y logramos un gran sonido de banda”

“Camino al Monasterio” nos ofrece un tema cargado de crudo sonido, con variaciones atmosféricas y momentos que llevan a Yes, Los Beatles o a Los Jaivas pero sin parecerse a nada de eso en particular y a todo, a la vez. Un gran tema de esta banda chilena que se encuentra disponible en todas las plataformas de streaming desde el 27 de septiembre, gracias a la distribución digital de “Escena Pop”.