Tras el espontáneo éxito de Depresión Sonora en México y los sold outs de sus primeros conciertos en Madrid, su flamante nuevo trabajo compuesto por cinco temas, lleva unos cuantos pasos más allá lo que en aquel debut ya resultaba bastante evidente.

Ahora, al fin podemos presentar su nuevo EP «Historias Tristes Para Dormir Bien», un disco de post-punk (o post-pop) contagioso, fresco y directo, que vuelve a demostrar porque Marcos se ha convertido en el referente de una generación. Y esto solo es el principio.

Conocemos a estas alturas el nombre de aquel chaval, Marcos, y se hace palpable que la pegada y el acierto melódico de aquellas canciones, con «Ya No Hay Verano» al frente, poco tuvo que ser con un puntual golpe de suerte. Es más, en este nuevo trabajo las cinco canciones que lo componen se convierten en potenciales hits, algo que ya ha podido comprobarse con los adelantos «Tú No Me Tienes Que Salvar» y «Gasolina y Mechero».

De esta manera el universo de Depresión Sonora se abre paso a empujones entre imágenes apocalípticas y un romanticismo fatalista y decididamente juvenil, apuntalado por un sonido de vocación lo-fi dominado por correosas cajas de ritmos y líneas de bajo que bien podría firmar el mismísimo Peter Hook. Si un movimiento equivalente a lo que significó la Nouvelle Vague surgiera espontáneamente a día de hoy, Depresión Sonora sería su banda sonora.

Marcos Crespo se ha destapado como uno de los productores más frescos de su generación, entendiendo géneros que van del post-punk ruso al pop más comercial, pero siempre desde una perspectiva propia y única. Hacía tiempo que no se escuchaba algo tan motivador y actual, que haya conectado tan rápido con el público y que, sin atender a modas, haya enganchado de esa forma.

Cuando Marcos Crespo colgó en mayo de 2020 su primer demo como Depresión Sonora, poco podría imaginar que las cinco canciones que hizo en su habitación unos días antes iban a convertirse en la banda sonora de uno de los años más raros de nuestra vida.