“D&F”, el nuevo disco de Dharma y Flora, es como una lluvia en medio de un incendio. Mientras el mundo vive épocas tumultuosas, el cuarteto porteño va a contramano y entrega una obra llena de frescura pop.

En sus ocho canciones, a lo largo de 26 minutos, captura algo de la velocidad de estos tiempos, pero no se deja llevar por la urgencia. Cada canción está trabajada al detalle para crear su propio clima, y al mismo tiempo, forman un todo conceptual que es más que la suma de sus partes.

“Pensando en vos”, tema que abre el disco, arranca fuerte, con un riff de sintetizadores celebratorio y un ritmo que avanza sin mirar atrás. De entrada, se luce el gran trabajo melódico de la banda, una constante a lo largo del álbum. “Infieles” y “El recuerdo” despliegan un pop sofisticado para el cuerpo y los sentimientos, con el groove como protagonista principal, y demostrando que la elegancia y el swing son una de las búsquedas conceptuales. Los aires al pop setentoso aparecen con referencias a ABBA, Barry White y Michael Jackson, aunque también están atentos a artistas más contemporáneos como Phoenix, Bruno Mars, The 1975 y Harry Styles.

Si bien los sintetizadores a cargo de Tomas Iglesias son la espina medular del sonido de Dharma y Flora, hay un espíritu muy orgánico en sus composiciones. Una balada mecanizada como “Mi cumpleaños” consigue emocionar y generar un ambiente de melancolía nocturna. El clímax del estribillo está hecho a la medida de un show en vivo. “Lo que nos pasa” levanta el ritmo (con un gran trabajo del baterista Julian Irigoyen), pero la melancolía se queda, con una letra que orbita sobre los desencuentros y la soledad.

“Ella se fue” coquetea con el rock, con la guitarra de Francisco Podesta al frente. Como contrapunto, “Una canción” muestra el lado más despojado de la banda. Una balada al piano que reflexiona sobre las canciones de (des)amor, memorable y emotiva, que sin dudas será otro momento especial en sus shows en vivo. El cierre llega con “1557”, un tema optimista que celebra los vínculos personales, perfecto para cantar con amigos.

El resultado final es disco de movimiento y sensibilidad que funciona como una bocanada de aire fresco en medio del caos.

Ficha Técnica:
Grabado en Estudio Bulo
Producido y Mezclado por Juan Cruz Marino y Mateo Rodo
Masterizado por Nacho de la Riega
Artistas Invitados
Voz: Lucas Engel
Saxo: Toni Alvarez
Trompeta: Semilla Juarez.
Bajo y Guitarra: Mateo Rodo.

Mas información sobre DHARMA y FLORA:
Formada en 2016 de la mano de Luciano Scattini (voz), Julián Irigoyen (batería), Francisco Podestá (Guitarra) y Tomás Iglesias (teclados) la banda lanzó 2017 el EP “Las Manos No Se Animan” seguidos por un Single y Videoclip en 2018 “Tiempo al Tiempo”. En 2019, Dharma y Flora presentó su álbum debut «Frágil». Con la premisa de contar una historia, el disco tiene influencias del pop de la década del ochenta y noventa con referentes como Barry White, Luis Miguel, Michael Jackson, Tears for Fears. De la mano con el álbum, la banda acompaño uno de los cortes del disco (Todo pleno) con un videoclip.La presentación del álbum se llevo a acabo en octubre de 2019 en La tangente con un sold out.

Dharma y Flora ya se presentó en La Tangente, Niceto Club, Festival Cultural Saldias, Festival Polvo, entre otros. Compartió escenario con bandas de la escena como Silvestre y la Naranja, Lucas & the Woods, De La Rivera, Un planeta, etc.

Dharma y Flora encara el 2020 con una renovación musical, explorando un nuevo universo sonoro, más cercano al pop y con referentes como Harry Styles, Phoenix, The 1975, la banda busca traer un aire fresco a la escena argentina.

Dharma y Flora es:
Luciano Scattini (Voz)
Francisco Podesta (Guitarra)
Julian Irigoyen (Batería)
Tomas Iglesias (Teclado)