El Río Nunca Muere debuta oficialmente con el lanzamiento de su primer single “Va a Venir Por Mí”, adelanto de lo que será su próximo EP que saldrá a la luz en diciembre de este año. El proyecto liderado por Nacho Mases (guitarrista de Atrás Hay Truenos) surge como necesidad y vehículo para transportar imágenes y representaciones vívidas acerca de la vida en la Patagonia, su relación con la naturaleza envolvente, la soledad y la distancia.

“Va a Venir Por Mí” relata los desencuentros que acontecen cuando el caudal es pronunciado y la pendiente acentuada. La frustración de no poder llegar a la otra orilla, y en el medio, sin llegar a hacer pie, las expectativas alcanzadas y la totalidad de un amor que se suelta y discurre velozmente siguiendo el cause que terminará en su desembocadura.

“Va a Venir Por Mí” ya se encuentra disponible en Spotify y en todas las plataformas digitales.

FICHA TÉCNICA:
Integrantes:

Ignacio Mases (autor, compositor, guitarra, voz)
Diego Rodriguez (bajo, contrabajo)
Arturo Martin (batería)
Martin Villulla (teclados)
Juan Pablo Di Cesare (coros)

Producción: Ignacio Mases, Juan Pablo Di Cesare, Martin Villulla.
Grabado en estudio Las Gracias durante abril de 2018 por Juan Pablo Di Cesare
Masterizado en estudio Tritono por Leonardo Checcia
Arte de Tapa: Héctor Luis Federico Zuñiga paraHola Bosque Estudio

Más información sobre El Río Nunca Muere
Ignacio Mases nació en la Ciudad de Buenos Aires en el mes de septiembre de 1982 y, a los pocos meses, se estableció con sus padres en la ciudad de Neuquén. En 2004 se suma a la banda neuquina Atrás Hay Truenos, primero en teclados y guitarras y, finalmente, como guitarrista pleno. Junto con AHT editó dos EP y tres discos de estudio, más un lado B con versiones alternativas del álbum “Bronce”. Actualmente se encuentra en pleno proceso de producción del cuarto disco de estudio de AHT.

El Río Nunca Muere es un proyecto que surge como necesidad y vehículo para transportar imágenes y representaciones vívidas acerca de la vida en la Patagonia, su relación con la naturaleza envolvente, la soledad y la distancia.

En E.R.N.M conviven la inmensidad y la quietud del desierto con el constante fluir del río. En este aparente contraste, la vida del río se emplaza frente a la supuesta no-vida del desierto. Pero justamente ahí resplandecen innumerables formas de vida y misterio que regalan imágenes a cualquier ojo dispuesto a atestiguarlo. De la cordillera al desierto, en una corriente ondulante e hipnótica que atraviesa los paisajes, hasta llegar al mar, El Río Nunca Muere.