Desde 2011, cada 9 de abril se celebra el Día Internacional de Internet de las cosas, o abreviado IOT (Internet of things). Esta fecha permite visibilizar los avances de la tecnología, debatir sobre cuáles serán las proyecciones e intercambiar perspectivas para promover mejores prácticas en el marco de la era digital.

La relevancia del IoT radica en su aplicación a todo tipo de objetos, incluso los que utilizamos a diariamente que, gracias a dispositivos internos, pueden interactuar, realizar funciones y programarse a la distancia a través de un celular, una computadora u otro tipo de dispositivos remotos. Los hogares inteligentes permiten coordinar casi todos los aparatos eléctricos a través de un teléfono, presentando de lleno a la sociedad ante una nueva era. «La industria IT considera que la humanidad se encuentra atravesando la cuarta revolución industrial y, con la automatización y la robótica que se pueden desplegar hoy en día desde cloud, los hogares inteligentes permiten manejar la calefacción y la refrigeración, el encendido de luces, operar el lavarropas o la cafetera y que nuestra heladera pueda realizar un pedido al supermercado. Pero no se limita sólo al uso cotidiano, también resulta de gran valor en la telemedicina, se pueden realizar intervenciones en forma remota», asegura Fabián Costallat, Responsable de Ventas Regional Service Providers en F5 LATAM.

Sin dudas, los dispositivos IoT pueden facilitar la vida, pero también son una gran puerta de acceso a la privacidad de nuestra información. En la actualidad, se estima que existen más de 20 millones de dispositivos IoT, y se cree que superarán el trillón en 10 años, esto los vuelve un blanco ideal para el ciberdelito ya que no sólo son el acceso a la virtualidad del hogar, sino que no suelen contar con los elementos de seguridad necesarios por temor a que afecten su efectivo desempeño.

Un reciente informe con las predicciones de ciberseguridad para 2021 del laboratorio de F5, advierte sobre la posibilidad de secuestro de los hogares y autos inteligentes: “ya se están realizando en las cerraduras digitales de los automóviles. Es ingenuo pensar que las vulnerabilidades de la automatización del hogar no tendrán el mismo destino. El ransomware paga, y ésta es sólo otra oportunidad para ganar dinero rápidamente tomando el control de algo importante para los usuarios finales”, argumenta el reporte. Esto nos lleva a pensar que en un futuro también se podrían secuestrar ciudades enteras a través del robo de credenciales.

El mundo está atravesando un proceso de transformación, sin embargo, los ataques se van perfeccionando a medida que las redes se interconectan con mayor facilidad, se multiplican los objetos inteligentes, el tráfico y la cantidad de información circulando a través de dispositivos IoT; a la vez que se advierten mayores riesgos por la naturaleza que acompaña esta tecnología de mayor interconexión.

En este contexto, la región resulta de gran relevancia para el ciberdelito, algo que el laboratorio de F5 viene alertando en los últimos años: Latinoamérica se ha convertido en uno de los blancos predilectos de la actividad maliciosa, mayormente dirigida hacia los puertos de los dispositivos IoT. El Internet de las cosas habilita más oportunidades, y su uso se ha extendido en todos los ámbitos de la vida, sin embargo, no debemos descuidar los aspectos vinculados a la seguridad y a las buenas prácticas de uso para evitar hackeos.

Asesoró F5 Latam