El cambio de paradigma en el planeta Tierra por de la pandemia del coronavirus inspiró a Don Diego para reaparecer con un nuevo disco solista, el cual representa su actualidad artística a la perfección.

Es que Conspiramono contiene elevadas dosis de trip hop, rap y funk, más la cantidad justa de dancehall y raggamuffin, logrando un sonido moderno que orquesta el mensaje y lo hace aún más potente. Para lograr esta explosiva combinación, Don Diego trabajó codo a codo con el músico y productor Luciano Siclari.

La lírica de Conspiramono se ajusta a los tiempos que estamos viviendo, incluso a pesar de que algunas letras tengan más de cinco años de existencia, lo cual denota que, lamentablemente, la historia tiende a ser cíclica. Aunque, siempre, en cada una de sus canciones, Don Diego brinda un haz de luz para escapar de las injusticias y lo preestablecido.

¿Qué esperás? Dale play, subí el volumen y recordá: el amor es la única fuerza que nos pueda salvar.

Conspiramono:
1-Rambomalambo
2-El nuevo huevo
3-Sueño ensueño
4-Despierto
5-Religionex
6-Plata
7-You rules
8-Confusión

Don Diego es un músico de vasta trayectoria en la escena reggae argentina: tocó en Ermitaños, Swinga Ling, The Rocksteady Band, Chala Rasta y Uniendo Raíces, con las cuales recorrió diversos escenarios y participó en importantes festivales.

Pero su carrera tomó un nuevo rumbo desde 2005: sus inquietudes musicales lo llevaron a dejar los parches para explorar su faceta compositiva e interpretativa y convirtirse en uno de esos artistas a los que vale la pena prestarle la oreja para escuchar con atención sus líricas de unión, evolución y despertar de la conciencia en formato rap desarrolladas sobre diversos estilos (por momentos más cercanos al reggae y, por otros, a la música urbana).

Y así lo entendió el público mexicano: entre fines de 2019 y principios de 2020, Don Diego realizó su primera gira autogestionada por tierras aztecas, donde brindó ¡diecisite shows en veinte días! Sin dudas, el respeto y el buen recuerdo que dejó el músico en cada ciudad que visitó dejaron abierta la puerta para volver y seguir estrechando lazos. Previamente a esta experiencia única, Don Diego había cruzado las fronteras para compartir su arte en Costa Rica, Brasil y Uruguay.