«El milagro» es el tercer single del primer disco de La Bundesliga. Es un tema oscuro y festivo, dramático y bailable. Alguien que espera o recuerda a alguien o algo, en un castillo, en un misterio, y le canta al tiempo, al secreto, a la añoranza y la desesperación. Es un claro ejemplo de la dualidad que caracteriza casi todo este primer disco de La Bundesliga.

Nació del juego entre el Farfisa (que torpemente imita una trompeta) y el Yamaha CS10, un sintetizador de bajos que no tiene muchos bajos. El color es ese: el drama en una versión un poco caricaturizada pero seria, a fin de cuentas. Hay armonías y enlaces armónicos inspirados en la música del siglo XIX y principios del XX, en particular de Strauss.

El single está acompañado de un video dirigido por Ale Grimoldi. Busca jugar con la atmósfera y la letra de la canción, que cuenta algo que no termina de contar. Hay un anclaje en tres personajes –él y ella– o en cuatro –él, ella, el caballero y la muerte (o alguien disfrazado de esqueleto…)–, pero no es posible establecer una narración: todo queda en el misterio. Fue hecho con fragmentos de las siguientes películas: Olmi – Il mestiere delle armi (2001), Resnais – L’Année dernière à Marienbad (1961), Lang – Der müde Tod (1921), Dreyer – Vampyr (1932), Polanski – The Fearless Vampire Killers (1967), Renoir – La regle du jeu (1939), Coppola – Bram Stoker’s Dracula (1992), Buñuel – El ángel exterminador (1962), Kozintsev – Hamlet (1964), Tarkovsky – Andréi Rubliov (1966), Epstein – Le Lion des Mogols (1924), Julian – The Phantom of the Opera (1925), Epstein – La Chute de la maison Usher (1928), Corman – House of Usher (1960), Clayton – The innocents (1961), Hitchcock – Notorious (1946), Bergman – El séptimo sello (1957), Welles – Macbeth (1948).

La Bundesliga nació en 2011. Es el proyecto de Francisco Stuart y Pablo Valle, dos miembros de Nikita Nipone, que buscaron por su lado otro sonido, otro tipo de canción con otro tipo de instrumentos, algo distinto no solo de la que era su banda principal sino, en la medida de lo posible, de lo que sonaba por ahí. Un esfuerzo por hacer una música futurista y frontal, clásica y emotiva. Los años no han mermado su fuerza.

Algunos pocos llegaron a ver sus primeras encarnaciones, hecha de amigos viejos y nuevos; llegaron a escuchar los simples que anticiparon este disco y a bailar en las fiestas donde La Bundesliga tocaba para el asombro y la alegría de todos. Algo de esos días vuelve aquí, vuelve ahora. La Bundesliga quiere que haya más.