Ante la irrupción sorpresiva del aislamiento obligatorio, una agencia creativa que centraba el 40% de su facturación en marketing relacional y eventos presenciales se encontró ante una encrucijada: ¿cómo continuar operando, satisfacer las nuevas necesidades de sus clientes y garantizar el trabajo a todos sus empleados?

Jimena Pérez Reboa, fundadora y CEO de Naiades, desarrolló junto con su equipo en tiempo récord una plataforma live-streaming para realizar eventos virtuales, que tiene muchas de las características de los eventos presenciales y agrega posibilidades extra que ofrece la tecnología. Así, lograron reorganizar la agenda de sus clientes -quienes encontraron una nueva manera de relacionarse de manera efectiva con sus consumidores-, realizaron más de 20 eventos virtuales y ya tienen muchos eventos cerrados para 2021.

“La idea no fue recrear charlas o entretenimientos en vivo, algo que ya ofrecían muchas otras plataformas del mercado, sino recrear toda la experiencia completa del participante en un evento y agregar un factor de gamification para incentivar su interacción”, asegura Pérez Reboa. El desarrollo saca partido de las posibilidades no disponibles en los eventos físicos: permite conectar desde cualquier lugar a un número mucho mayor de participantes, que pueden acceder a múltiples charlas en simultáneo -con traducción a diferentes idiomas- y luego volver a verlas On Demand. Además, la plataforma cuenta con espacios para marcas y sponsors, chats en vivo, desafíos, sorteos, y un ranking de usuarios: mientras más interacciones realiza el participante, mayor es su posibilidad de obtener premios.

El cambio de mentalidad exigió, ante todo, una transformación en las actividades del equipo interno de la agencia: las personas dedicadas a eventos físicos se volcaron a lo virtual y la adaptación se convirtió en la cualidad más valorada. Tomar decisiones rápidas también fue clave: “aunque podríamos haber pensado que la pandemia de COVID-19 terminaría en abril, calculamos el peor escenario -que no habría eventos ni acciones físicas hasta mediados del 2021- y empezamos a proyectar nuestra nueva normalidad de manera permanente”. Sobre el futuro, para Pérez Reboa pensar que post COVID-19 volveremos a los viejos hábitos y costumbres no es una opción: “en mi opinión, el mundo que se viene es un mundo híbrido, donde todas las acciones serán pensadas con una lógica on y off-line”, asegura.