Tras meses de férreas restricciones, son muchos los países que se preparan o que ya se encuentran en búsqueda de una nueva normalidad.

Una situación que lleva aparejadas consecuencias que van más allá de la pandemia y la economía. El comparador de seguros de automóvil Acierto.com analiza algunas de ellas.

Incremento del riesgo de accidentes
Así, esta fase permitirá (supuestamente) dinamizar la economía nacional. Un punto en el que la vuelta al trabajo será clave. Ahora bien, estos cambios también incrementan los desplazamientos y el número de vehículos en la carretera –en el confinamiento el tráfico vehicular descendió entre un 70% y un 80%–. Esto no solo repercute sobre los niveles de contaminación, sino que dispara el riesgo de accidentes. Además, son muchos los usuarios que ahora optan por el vehículo privado para moverse (para evitar contagios).

Así lo afirma el análisis realizado por Acierto, que no solo contempla los desplazamientos, sino otras cuestiones relacionadas con el mantenimiento del vehículo y hasta la percepción de los conductores. Y es que los meses de aislamiento han obligado a muchos usuarios a detener sus carros, algo que afecta negativamente a su estado y a su funcionamiento. De hecho, hasta un 90% de las consecuencias provocadas por los accidentes de tráfico podrían haberse reducido de aplicarse un mantenimiento adecuado del vehículo.

A esto hay que añadirle el envejecimiento del parque automovilístico del país, cuya media supera los 10 años. Con los peligros que eso implica (accidentes y también aumentan las posibilidades de necesitar la asistencia en carretera del seguro). De hecho, en los turismos de 15 a 19 años el riesgo de fallecimiento es 2,2 veces superior.

No podemos olvidar tampoco que las carreteras vacías han propiciado un ascenso de la velocidad y que han generado una falsa sensación de seguridad en los automovilistas. Por otra parte, durante el confinamiento hemos visto cómo muchos animales salvajes –ciervos, jabalíes, etcétera– se acercaban a sus núcleos urbanos en busca de comida o atraídos por la falta de movimiento. Una situación que, de nuevo, podría incrementar el riesgo de accidentes.

Preparar el coche para la vuelta a la normalidad, clave para evitar accidentes
Para empezar, chequear los neumáticos será fundamental. Entre otros, comprobar la presión y el dibujo, así como que no tengan ningún desgaste irregular. Circular con los neumáticos en mal estado incrementa el riesgo de vernos involucrados en un accidente y de sufrir un reventón. Tampoco podemos olvidar la rueda de repuesto.

Comprobar que las luces funcionan correctamente (inclusive los intermitentes y antinieblas) será otro punto clave para nuestra seguridad. Por otra parte, revisar el estado de las escobillas y el líquido del limpiaparabrisas será sencillo. Basta con mirar debajo del capó. Allí podremos repasar el refrigerante, el líquido de frenos y el aceite.

También es fácil examinar el estado de los amortiguadores: para conseguirlo podemos presionar el capó hacia abajo y soltar. Si el coche oscila una vez es que funcionan correctamente, pero si lo hace reiteradamente quizás deberíamos cambiarlos. Observar cómo reaccionan los frenos será, asimismo, básico –si chirrían, se alarga la frenada o se comportan de forma anormal–.

En cuanto a la batería, se trata de la gran protagonista de la asistencia en carretera –es la responsable del 40% de las asistencias en carretera–. Si necesita mantenimiento, la rellenaremos. En caso contrario comprobaremos que no muestra síntomas de que se está agotando, que no da problemas al arrancar, las luces no parpadean, etcétera. Otros elementos que resulta conveniente mirar son los filtros del aire acondicionado –que estén limpios–, el combustible, y la correa de distribución.

Cómo arrancar el coche tras mucho tiempo parado
A la hora de arrancarlo, lo haremos con prudencia, pues algunas piezas internas pueden haberse visto afectadas por el parón continuado del vehículo. Si al girar la llave notamos que tiene dificultades para arrancar, esperaremos y lo intentaremos reiteradamente. No es recomendable que la llave permanezca girada durante más de cinco segundos.

También es conveniente mantener el motor al ralentí durante cinco o diez minutos para que todas las piezas recobren su movimiento habitual y se distribuyen correctamente los líquidos.

Por otra parte, deberemos extremar las precauciones a la hora de repostar: se estima que en los pulsadores de los surtidores habitan casi tres millones de bacterias. Utilizar guantes desechables y tirarlos antes de volver al vehículo será fundamental. Para pagar lo haremos a través de la mampara de seguridad de la gasolinera, y preferentemente con tarjeta, evitando tocar cualquier otro objeto.

También es importantísimo revisar que el seguro del auto está al día. Será clave para estar protegidos en caso de accidente o ante cualquier eventualidad. Además y durante estos meses, las aseguradoras han lanzado medidas de apoyo que permiten a sus clientes fraccionar o aplazar sus pagos ante la nueva situación, entre otros. Carecer de póliza podría ponernos en grave peligro.