Luego de un año de escuela virtual las familias argentinas comienzan a prepararse para el paulatino regreso a las clases presenciales.

Ante la incertidumbre que se tenía hace unas semanas sobre la vuelta a las aulas, muy pocas familias comenzaron a comprar útiles en Diciembre, como antes era la costumbre. Sin embargo, ante la decisión del Gobierno Nacional del retorno a la presencialidad en las aulas para este ciclo lectivo 2021, a mediados de enero comenzó a notarse un leve incremento en las compras de mochilas, cartucheras, cuadernos y útiles varios, entre otros.

Si bien la Pandemia afectó las ventas de insumos escolares en 2020, los cambios en los hábitos de consumo, debido al ASPO (aislamiento social preventivo y obligatorio), lograron mantener a flote múltiples librerías y jugueterías. “Sin dudas podemos afirmar que se transformaron los hábitos de nuestros compradores. Los productos como set artísticos, juegos de mesa, lápices de colores, etc, se consumieron más que en otras épocas, debido a la necesidad de generar diferentes actividades recreativas, en casa, para entretener a los niños”, comenta Hernan Crespo, dueño de Cresko.

Las predicciones de los comerciantes para este año son parcialmente positivas, si bien se percibe la reactivación de las ventas de insumos escolares, hay una realidad y es el poco uso que tuvieron los productos comprados para el 2020, desde la juguetería Kinderland estiman un 50% menos de ventas de útiles que a principios del año anterior. De todos modos son optimistas en cuanto al sector jardín y primer grado, donde se espera que mejoren los números, ya que el ritual de la compra de la primera mochila, cartuchera, cuadernos, es un clásico de todos los años, que ni el COVID 19 logró vencer.

Para paliar el aumento de la canasta escolar, alrededor de un 48% más que en 2020, varias marcas y cadenas de jugueterías, marroquinería y librerías comenzarán con los descuentos o promociones especiales de la “Vuelta al cole”, sumado a las campañas impulsadas por los e-commerce, esperando así poder incrementar las ventas.

Además de esto, debe considerarse que la modalidad escolar será un híbrido entre la presencialidad y la virtualidad, no sólo se tienen en cuenta los gastos en útiles y uniforme sino también los gastos relacionados a la conectividad (servicios de internet) y los dispositivos electrónicos que se adicionan al costo promedio por estudiante en este nuevo ciclo lectivo tan particular.