El sector agrícola brinda trabajo a 1.300 millones de personas a lo largo de todo el planeta. Esto significa que el 50 % de la fuerza de trabajo a nivel global es representada por esta industria. En consecuencia, es lógicamente también uno de los sectores de trabajo más peligrosos en cuanto a cantidad de lesiones y muertes laborales.

Solamente por trabajar en la industria agrícola, fallecen anualmente más de 170 mil personas en el mundo; ser empleado dentro de este sector, implica tener un riesgo de muerte dos veces mayor que el que poseen quienes se desempeñan en otros sectores, y a pesar de los avances tecnológicos para este rubro en las últimas décadas, las tasas de mortalidad en la industria agrícola continúan en niveles muy altos.

En ese contexto, debe realizarse un exhaustivo análisis sobre qué procesos, condiciones y factores, han llevado a la industria agrícola a representar el peligro que conlleva en la actualidad. Son múltiples los accidentes laborales que se presentan en este sector de trabajo. Desde envenenamiento con cualquier tipo de producto agroquímico, hasta heridas o muertes por aplastamiento con maquinaria agrícola, las causas de accidentes laborales varían en gran medida.

Si bien es grande el porcentaje de casos donde los accidentes laborales son producto de un acto negligente por parte del trabajador, son millones los casos donde el patrón le da a su empleado condiciones de trabajo inseguras. Desarrollarse en la industria agrícola, constituye de forma natural una exigencia para el físico y la mente del hombre. El cansancio incrementa en gran medida las posibilidades de accidentes laborales, y si las condiciones del terreno de trabajo, los climas extremos y el uso de herramientas inadecuadas no contribuyen a evitar el desastre, el número de lesiones y muertes por trabajo agrícola alcanza las tasas mencionadas más arriba.

Ninguna persona de la industria agrícola está exenta de ser víctima de un accidente laboral, pero existen algunos grupos de mayor riesgo. Esto puede ser por su edad o condición física, mental o económica, entre otros. Y uno de los sectores que más amplían las estadísticas de accidentes laborales es el de los trabajadores inmigrantes. Constituyen una gran parte del total de lesiones y muertes en el trabajo agrícola.

Millones de trabajadores de la industria agrícola son extranjeros. Y dentro de esta cantidad, la mayoría son incluso indocumentados. La falta de conocimiento sobre las necesidades ergonómicas para desarrollar adecuadamente este tipo de trabajos, sumada a la necesidad imperiosa de un ingreso económico para sí mismos y sus familias, se desencadena en un combo letal. Sumado a ello, los trabajadores inmigrantes se cruzan con dificultades a nivel social y cultural, como el analfabetismo o hasta la diferencia en el idioma que hablan sus empleadores.

Trabajar en la industria agrícola requiere condiciones ergonómicas excelentes; la empresa o el empleador deben asegurarle a quien va a llevar a cabo una labor agrícola, un buen diseño del lugar de trabajo. También debe brindarle misiones adecuadas en base a sus características físicas, psicológicas y fisiológicas, y las herramientas más apropiadas para cada tipo de trabajo.

Cuando una o más de estas condiciones no se cumplen como es debido, por lo general el trabajo termina con un accidente que probablemente se pudo haber evitado. Las lesiones laborales más comunes sufridas por los trabajadores de la industria agrícola, principalmente por los inmigrantes y otros grupos de riesgo mayor, suelen relacionarse con:

-Maquinaria de gran tamaño como camiones y tractores, sumada a diversas herramientas corto punzantes;
-Exposición directa o indirecta a productos químicos o agentes tóxicos, como plaguicidas, fertilizantes, desechos, polvos y aceites, entre otros;
-Contacto con agentes o sustancias cancerígenas, como radiaciones, herbicidas o enfermedades parasitarias;
-Enfermedades transmitidas por animales, como por ejemplo la rabia, tuberculosis y brucelosis, entre muchas otras;
-Contacto con animales como arañas, serpientes, escorpiones, insectos o incluso algunos mamíferos salvajes;
-Infecciones parasitarias como la malaria y el tétanos, entre otros;
-Condiciones climáticas extremas;
-Trabajo en espacios limitados como sótanos, tanques o silos.

Los trabajadores migrantes también son víctimas muy a menudo de lesiones laborales por malas posturas corporales, mantenerse de pie durante muchas horas, transportar mucho peso o jornadas laborales muy extensas.

Frecuentemente, los trabajadores inmigrantes no conocen los derechos de seguridad que gozan por trabajar en la industria agrícola. En ocasiones, incluso se muestran renuentes a la posibilidad de hacer que estos derechos se cumplan en la forma debida. De forma independiente a su situación migratoria, su sector laboral debe ser seguro y saludable.

Para reconocer y erradicar los riesgos que corren la salud y la integridad de los trabajadores inmigrantes de la industria agrícola, y hacer cumplir a la perfección todos sus derechos, la opción ideal es contratar el servicio de representación de un abogado para accidentes de trabajo, el encargado de servir como fiscal privado ante un reclamo civil. Este profesional es el más adecuado para obtener la debida compensación en una acción legal por lesiones laborales en la industria agrícola.