Una combinación de sonidos, historias, misticismo y un gran despliegue vocal dan como resultado un álbum tan versátil como homogéneo, donde Latinoamérica se fusiona con África y dejan fluir el sentimiento y la fuerza.

Ya está disponible el primer álbum en la carrera de Maga Shukar (homónimo) donde se combinan los siete singles editados desde el 2019 con otras cuatro canciones que lo complementan.

La obra contiene un gran sentido místico, habla de las fuerzas de la naturaleza, la magia y las potencias africanas. Fue pensada de una manera íntegra, desde la música hasta el arte donde cada canción está representada por una serie de cartas semejantes al tarot con su respectivo arcano, obras exclusivas del gran artista gráfico FIGUEROA (@hugoemmanuelfigueroa).

Una muestra de lo musicalmente rico que es este álbum es la cantidad de artistas que participan en él y los instrumentos utilizados durante la grabación: contrabajo, tres cubano, congas, bongos, cavaco, además de los vientos e instrumentos de percusión.

El corte de difusión elegido es “El naufragio”, una rumba latina, gitana, mixtura de sonidos folclóricos con beats modernos. Cuenta con la participación de Daniel Soria en la guitarra flamenca.

«Esta canción nació después de intensas charlas a orillas del Mar Caribe, entre distintas almas viajeras unidas por la misma sensibilidad. Cuantas historias no llegan a buen puerto, cuántas tormentas nos destrozan los planes…

El álbum comenzó a grabarse en 2019 con intenciones de lanzarse en 2020, pero la pandemia estiro los tiempos y modifico los planes, haciendo que el proceso culmine en 2021. Durante ese periodo Maga vivió en México, Argentina y USA.

Las canciones nacieron durante su estadía en el Caribe, se grabaron y mezclaron en Córdoba, para finalmente hacer los videos en Los Angeles. Entre los adelantos de este álbum se destacan “ La falsa cubana ” que lleva más de 12K escuchas en Spotify, “La mestiza” y “ La Guerrera ”. También hay que destacar el gran trabajo en sus videoclips. “La tormenta”, lanzado hace tres meses, fue filmado en Las Vegas y alcanzó las 10K reproducciones en YouTube.

Creditos «El Naufragio»
Franco Di Pietro (@ franco__dipietro ) : samples y programación
Daniel Soria (@ daniel_soria_432) : guitarra flamenca
Federico Seimandi (@fedeseimandi) : contrabajo
Manolo Lagos (@olonamsogal) : guitarra eléctrica
Santiago Bartolomé (@santibartolome) : trompeta
Guillermina Boggiatto (@guiller_mina_young) : trombón
Andrés Theaux (@andrestoch) : saxo
Joel Costas (@joelocre) : teclados y coros

Las canciones fueron compuestas por Maga Shukar y Joel Costas, quien también estuvo a cargo de la producción junto a Franco Di Pietro.
Grabado en Islandia Estudio por Sebastián Palacios (@sebapalacios.musica)
Mezcla y masterización por Franco Di Pietro.
Foto y arte de tapa: Theodros Ellis (@Made by Massai)

Más sobre Maga Shukar:
Maga Shukar es cantante, actriz y docente recibida en la Escuela Integral de Teatro Roberto Arlt, oriunda de Córdoba, fue parte de diferentes compañías de teatro, circo y música. Hasta que su alma aventurera le llevó a un estilo de vida nómade, así fue que durante 12 años se dedicó a viajar por diferentes partes de Latinoamérica, Europa y el norte de África, conviviendo y tomando como suyas diferentes culturas, ritmos y danzas, a veces en grupo, otras veces sola, durmiendo en la estación del tren, hoteles 5 estrellas, las dunas del desierto del Sahara, en comunidades nativas de la selva amazónica y cientos de historias más.

Actualmente se encuentra radicada en Los Angeles, donde grabó dos álbumes con los productores de Playing for Change, forma parte de una productora de películas independientes en Hollywood, y es parte de la comunidad de salsa y danzas afro latinas.
Su música al igual que ella viaja por diferentes latitudes, paisajes, sabores y vivencias. Entre sus sonidos gitanos y latinos se destacan el candombe, el afro, la cumbia, el son cubano y arreglos electrónicos que se acoplan mágicamente.
«Mis canciones mezclan el bagaje folclórico con los ritmos gitanos y africanos que he estudiado en mis viajes, añadiendo una pizca de sonidos modernos que representan mi realidad urbana, sin perder el toque de misticismo que me acompaña».