Del creador de Bruce Grill Station llega Malcriado – entre Fuegos y Vinos.

La nueva propuesta consiente a sus comensales con originales cortes de carne cocidos con tres diferentes fuegos a la vista, innovadoras máquinas de vino y una atención al cliente superior en su imponente local de Parque Leloir.

Una nueva propuesta gastronómica desembarcó en Parque Leloir con la premisa de complacer y deleitar a sus comensales con potentes estímulos. Malcriado – entre Fuegos y Vinos, con apertura en julio de 2019, es el nuevo proyecto de Marcelo Fabián Gil, creador de Bruce Grill Station & Wine Bar, el bar-restaurante referente del modelo americano en Zona Oeste por su estilo en la ambientación, la carta gastronómica y el nivel de atención. En Malcriado el cliente, desde que reserva su mesa hasta que sale del restaurante, vive emociones y sensaciones que ven implicados todos los sentidos y se ve envuelto en un juego de seducción que impulsa a volver por más. Tal como su nombre y lema ¨entre fuegos y vinos¨ sugieren, los elementos protagonistas de la propuesta predisponen a disfrutar y sentirse mimado en un refugio acogedor y familiar, atendido por un equipo de profesionales que se identifica con patrocinar una filosofía de alegría y satisfacción.

La mística del encuentro que generan el fuego y el vino se percibe desde varios ángulos del local: los fuegos en acción de la parrilla, el horno de barro y el disco de arado están a la vista y numerosas botellas de vino acogen toda la puesta en escena. El concepto que caracteriza a Malcriado se basa en consentir a los comensales y se experimenta desde la tentadora carta gastronómica con reconfortantes platos y originales cortes de carne hasta con la posibilidad de que las visitas elijan qué música escuchar durante la velada. Además, el cliente puede hacer su voluntad a la hora de tomar vino utilizando las máquinas selfservice Newine, que dispensan diferentes medidas de copa, y, al ser ubicados los comensales en la mesa les conceden una tirada de ocurrentes sets de dados ¨malcriados¨ con la oportunidad de ganar descuentos, promociones y regalos.

El imponente diseño y la ambientación del local son aliados a la hora de transmitir el concepto de Malcriado. Todo fue realizado a medida para lograr un extravagante pero desestructurado espacio. Los elementos empleados, como madera y hierro forjado, refuerzan su vez la sensación de refugio y el resultado es un ambiente rústico pero con el ojo puesto en detalles urbanos, como un cartel de neón rojo que lee de manera irónica ¨El nene no tuvo suerte¨ y tiñe todo el entorno incorporando una hechizante tonalidad. El local tiene dos pisos y está revestido por grandes ventanales de vidrio repartido que se extienden a lo largo y ancho. Al ingresar por una solemne puerta corrediza de hierro, el comensal es atendido por la recepcionista, quien amablemente invita al comensal a esperar a ser situado mientras disfruta una copa de vino o un cóctel de autor sobre unas barricas de madera con bancos. La recepción está custodiada por una ostentosa pared con estantes repletos de vino, que a su vez alberga las innovadoras máquinas Newine con 32 picos de vino a temperatura de cava. Aquí una pantalla LED hipnotiza con imágenes de fogonazos en alta definición, que evocan el calor del hogar y el recuerdo ancestral de seguridad y confort. Unas columnas de durmientes de quebracho en desuso separan el ambiente y desde esta instancia se nota la apertura del salón principal, lo que permite percibir que la dinámica es muy llevadera y la atención del servicio está puesta en el goce del comensal en todo momento. El salón en planta baja cuenta con capacidad para 100 cubiertos que se distribuyen entre las mesas altas y bajas de hierro y madera armadas alrededor de la barra y de la cocina a la vista, que entusiasma tanto la curiosidad como el apetito. En planta alta, el sector es más íntimo y tiene capacidad para 60 cubiertos. Incluso cuentan con una terraza en planta alta con mesas para 2 y 4 personas, ideal para disfrutar al aire libre entre las copas de los antiquísimos arboles de la Av. Martín Fierro. Además, cuentan con un deck de madera que se extiende en el exterior de la planta baja con capacidad para 80 cubiertos y se distribuyen en un mobiliario de configuración flexible en torno al grupo de comensales. La ambientación en general es un conjunto armónico de elementos que estimula la visión de los comensales a través de una iluminación cálida a cargo de lámparas de mimbre, plantas selváticas colgantes y un mobiliario canchero y orgánico.

La seductora carta es un manifiesto de la rebelión de típicas recetas criollas argentinas e invita al comensal a dejarse llevar por un recorrido de platos que se sienten conocidos, pero resultan sorprendentes al saborearlos. Se destaca por contar con reconfortantes reversiones con un toque especial que le dan los diferentes métodos de cocción que se utilizan para cocinar: tanto la parrilla con 100% quebracho colorado, como el horno de barro y el disco de arado aportan un particular ahumado y tostado a todas las sofisticadas preparaciones que realiza el jefe de cocina, Leonardo Toloza.

La carta está constituida por varias secciones que se pueden considerar como entrada, pero también son ideales para picar en modo tapeo, más informal. Un buen ejemplo son las Empanadas, que sirven de a dos unidades y ofrecen en variedad de opciones, como de Humita ahumada al horno de barro, de Ternera braseada o de Pollo con verduras, cebolla y champignones. De la sección de Pinchos, se destaca el de Langostinos que viene con papines y panceta, y, para los amantes de la carne el pincho Mini Parri Malcriado, que sirven con morcilla, chorizo, ojo de bife, pechuga de pollo y chinchulines. También como entrada, de la sección de Caprichos, se puede degustar una Provoleta Grillada sobre pan de especias y pesto italiano o de una tentadora Provoleta Rellena de pasta de morcilla y cebolla de verdeo con salsa casera Malcriado. Ofrecen, además, Cabezas de Calamar fritas con calabaza asada y Cornalitos fritos con zucchini. Como plato principal, brindan opciones distribuidas en tres secciones según el método de cocción: Al Fuego (parrilla), Estamos al Horno (horno de barro) y Al Disco (disco de arado). De la sección de Al Fuego se destacan la Chuleta de Cerdo Tom y Jerry de 900 g, y un imponente Tomahawk Steak de 1,6 kg, ambos para compartir. Con la sección de Al Disco revitalizan las raíces pampeanas y buscan traer la máxima expresión del campo a la mesa del comensal con preparaciones como una Ternerita Guisada con verduras de estación y penne regatte o una Bondiola con reducción de cerveza negra y puré de batatas con toffee. Por otro lado, en la sección Estamos al Horno contienen una de las estrellas de la carta: el Osobuco del Rey, con puré de papas y cebolla salteada y una Lasagna del Nene, con bolognesa, muzzarella especiada, ricota y espinaca gratinada con salsa blanca y parmesano. Además cuentan con una sección de Entre Panes con variedad de sándwiches de pan casero como de chorizo, de morcilla o de bocadillo de osobuco. Una opción más ligera pueden ser las Ensaladas gourmet realizadas con originales ingredientes, como la Ensalada de Mollejas con mollejas asadas, mix de verdes, champignones, tomates cherry asados y vinagreta italiana o la Ensalada de Langostinos con mix de verdes, langostinos apanados, tomates ahumados, cubos de calabaza asada, rúcula y aderezo de yogur.

Luego de una larga jornada laboral para los encuentros after office ofrecen un happy hour de 2×1 en copas de vino de 18 a 21 h, momento ideal para rendirse al encanto de las convenientes Tablas con diferentes preparaciones de la carta para compartir. Como referencia, la tabla Picoteo viene con cornalitos, verduras asadas, pasta de morcilla, chorizo a la pomarola, frijolitos con arroz y variedad de salsas, y la tabla de Fiambres la sirven con jamón crudo nacional y español, variedad de salames, mozzarellas especiadas, aceitunas negras y almendras fritas.

Para el dulce final, invitan a extender la sobremesa con variedad de postres. Algunos más criollos, como un Flan Tradicional con dulce de leche, crema y caramelo, un Budín de Pan con crocante de nueces y un Arroz con Leche con canela y limón. También ofrecen Panqueques, Tiramisú o un original postre de Cheescake Vigilante: la versión del Malcriado del clásico queso y dulce, con base de galletitas, relleno de cheesecake y dulce de batata.

Para maridar las deliciosas preparaciones de la carta con vino, cuentan con dos sistemas. Por un lado, ofrecen las máquinas Newine para que cada cliente se sirva a gusto y, por el otro, también es posible pedir la botella de vino para la mesa. La carta de vinos contiene 32 etiquetas de renombradas bodegas como Luigi Bosca, Ernesto Catena, Catena Zapata, Salentein, Séptima o Pernod Ricard, entre otros. Las máquinas selfservice Newine mantienen las 32 opciones de la carta a temperatura de cava y sirven tres medidas de copa: degustación, media copa y copa. Cada cliente elige la medida que desea y se debita el monto correspondiente de una tarjeta magnética personal previamente cargada con dinero. Cabe destacar que en cada recarga, regalan un 10% adicional sobre el total del monto. Además cuentan con una barra de cocktails de autor, gaseosas y cervezas.

Así, con una rebelde carta gastronómica, un logrado local con detalles osados y estéticos hechos a medida, un instruido servicio e innovadoras máquinas de vino por copa el proyecto Malcriado logró lo que quería y marca tendencia. Entre fuegos y vinos, el malcriado malcría y los comensales viven una experiencia diferente donde la expresión ¨buen comer y beber bien¨ se extiende más allá de los supuestos de la clásica oferta gastronómica y propone un lugar donde todo está a disposición del goce de los invitados.

Malcriado
Dirección: Martín Fierro 3248, Parque Leloir, Bs. As.
Horarios: todos los días de 11 a 01 hs.
Telefono: +54 9 113-691-3500
Mail:
brucerestaurante@gmail.com
Instagram:
https://www.instagram.com/malcriado_fuegosyvinos/