Disponible a partir de hoy mismo en todas las tiendas digitales, el álbum homónimo y debut de Maniquí celebra y actualiza el funk de los 80, entregando temas bailables, elegantes y varios posibles hits.

Es imposible que exista una forma de tocar funk que no sea partiendo del sentimiento y la pasión. Puede haber técnica y precisión, sí, claro, pero jamás frialdad. La exactitud no es una condición sine qua non para ejecutarlo: al género lo motoriza la sangre, el esfuerzo, las lágrimas y el sudor.

Los oriundos de Concordia, Entre Ríos, lo ratifican en las ocho pistas (bailables) del flamante y sensual Maniquí. Plagado de potenciales cortes (el tándem “Rompe tu piel” y “Luna de lana” pareciera imbatible), es tan versátil en su instrumentación que hasta se permite coquetear con la música electrónica (“ARP”), probablemente uno de los puntos más altos del el sexteto que comandan Cone Gonzalez Hassi y Lito Cabrera desde 2017, y el pop y sus estribillos de estadio (“Ana”).

En una temporada donde nos tocó despedir a Willy Crook y celebrar el vigésimo quinto aniversario del disco que cimentó la fama de Jamiroquai (Travelling Without Moving), las canciones de Maniquí tienden un puente imaginario, robusto y prometedor entre la obra de NAFTA, Lo’ Pibitos, De La Rivera y la versión solista de Emmanuel Horvilleur. The funk is back, motherfucker!

Ficha Técnica:
Grabado, mezclado y masterizado integramente por Matias Solana en Larbaudio Estudio en la ciudad de Concordia, Entre Ríos, Argentina.
Arte de Tapa por Tino Botino

Mas información sobre MANIQUÍ:
Maniquí, sexteto Pop con origen en la ciudad de Concordia. En 2017 une sus variables musicales para dar libertad a la pasión por explorar y fusionar recursos compositivos con las oportunidades que brindan las nuevas tecnologías. La musicalidad de estos jovencitos rememora los mejores momentos de las pistas de baile, logrando sonidos de la época de los 80’s, sus líneas melódicas con bases funk/pop, armonizadas con arreglos de guitarras, sintetizadores, teclados y un bajo robusto marcando la senda, dan una mixtura con un groove único que te dejan cantando y moviendo la “patita” por largo tiempo.