La pandemia nos empujó a pensar los modos en que nos movemos en el espacio público y las formas en que habitamos. Así, mientras los referentes políticos buscan concientizar sobre la necesidad de aislamiento, limitando los contactos estrechos, quedarse en casa no resulta la mejor alternativa en el caso de las villas donde existe una extrema superpoblación.

“El 9 % de la población habita en el 1.5 % de la superficie de la Ciudad, esto refleja una compleja realidad y agudiza los contagios. En este contexto, las grandes urbes se llevan los porcentajes mayoritarios en las cifras oficiales”, asegura Pablo Roviralta, presidente de la Fundación Tejido Urbano, que acaba de lanzar su libro “100 reflexiones en tiempos de pandemia”, una propuesta que incluye diversos abordajes sobre cómo el COVID-19 impactó en nuestras vidas y el modo en que habitamos nuestras ciudades, barrios y casas dentro de esta crisis planetaria.

Si bien hay un trabajo previo con la urbanización de las villas, y se ha hecho especial énfasis en las zonas densamente pobladas por las consecuencias que puede causar la penetración del virus, “el caso Ramona Medina nos muestra la especial atención que demandan las villas de la Ciudad, que son cerca de 50 de distinto tamaño, ocupadas por más de 280 mil personas. Esto es alrededor del 9% de la población de CABA, y que además cuentan con un nivel de inquilinización mayor a la de la Ciudad, del 40%”, expresa Roviralta.

El reciente libro de la Fundación Tejido Urbano está disponible de manera gratuita en la web: www.tejidourbano.net, o bien se puede adquirir una ejemplar físico escribiendo a info@tejidourbano.net, o a través de sus redes sociales.

Sobre la Fundación Tejido Urbano:

La Fundación Tejido Urbano es un lugar de encuentro, de enlace e investigación, integrado por profesionales, especialistas e investigadores de distintas disciplinas y con experiencias complementarias en temas en torno al hábitat y a la ciudad, con el objetivo de combatir los problemas habitacionales del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y alertar a la sociedad sobre su existencia.