Se conoce como indemnización laboral al sistema de seguros de Texas que colabora con el personal de trabajo que se accidenta y lesiona en su ámbito laboral o como resultado de su trabajo. Este estado cuenta con sus propias leyes de indemnización laboral, aunque todos los principios básicos son los mismos que en casi todo Estados Unidos.


Todas las empresas y patrones de Texas se encuentran obligados a la contratación de un seguro de indemnización para sus empleados. Si un trabajador resulta lesionado, debe tener garantizadas tanto su atención y prestaciones médicas, como su compensación por la imposibilidad de trabajar cuando el grado de lesión no lo permite.

En este contexto, existe una serie de pasos a seguir después de sufrir una lesión en el trabajo. Lo primero que debe realizarse, siempre y cuando sea posible en base al grado de la lesión, es dar aviso de la lesión al jefe, patrón o encargado. Si por otra parte, el empleado sufre algún tipo de dolor como resultado del trabajo sin haber tenido ningún accidente, también es vital comenzar por avisar al patrón. Una vez realizado esto, sí es momento de dirigirse de manera inmediata hacia un centro médico.

Hay que tener en cuenta que no siempre se puede elegir el lugar para realizarse un chequeo médico, pero sí es fundamental asegurarse de que quien realice el análisis debe ser un especialista en el cuidado de la salud, independiente, y que vele por los intereses de la víctima. Elegir al especialista indicado es un paso muy importante en busca de recibir una compensación y tratamiento adecuados. Hay que ser completamente honesto con el doctor, con el objetivo de conseguir un informe que refleje de manera fiel la situación médica del lesionado.

Antes de continuar con los pasos a seguir después de una lesión en el trabajo, es importante que sepa que la ley estatal de indemnización laboral contempla los pagos de tratamientos de urgencia, atención hospitalaria, tratamientos de especialistas de la salud, terapias físicas, rehabilitación y traslados.

Ahora sí, siguiendo con el proceso inmediato al accidente laboral, y lógicamente para las ocasiones donde la lesión lo permita, podría ser de vital importancia en el futuro registrar todo lo posible antes de dirigirse al centro médico. Tomar fotografías del lugar del hecho, de las herramientas o maquinarias que podrían haber generado el accidente, del ámbito laboral, de la ropa y los elementos de seguridad, entre otros; será siempre de mucha ayuda en el futuro si el proceso por el reclamo se hace extenso y complejo.

Una vez que finalizó la totalidad de chequeos médicos necesarios para estar absolutamente seguro de las lesiones y los dolores sufridos, puede retirarse del centro médico sabiendo que no corre mayores riesgos. Será momento de buscar y recopilar todo tipo de información referente al accidente. Si no pudo tomar fotografías, es ahora el momento de hacerlo. Sumado a ello, deberá documentar cualquier dato que pueda aportar información sobre cómo se produjo el accidente. Serán muy útiles e infaltables para un reclamo por lesiones laborales aquellas entrevistas de compañeros de trabajo y testigos visuales, en donde se justifique la lesión por falta de mantenimiento en la maquinaria de trabajo, pobre capacitación a los empleados, herramientas de trabajo deficientes o deterioradas, o por mala supervisión por parte del patrón.

El último paso a seguir, pero no menos importante que el aviso al jefe y la atención médica, es la consulta y contratación de un abogado de lesiones laborales en Houston. La participación de un profesional experto en lesiones en el trabajo para ayudar y asesorar legalmente a la víctima, es fundamental y casi siempre el factor decisivo para que un reclamo por este tipo de lesiones resulte exitoso. Evitar la autorrepresentación en una demanda así es un paso determinante para no comenzar este proceso en desventaja.

Una vez que haya contratado a un abogado especialista, deberá sentarse con él para contarle con total fidelidad el relato de los hechos, brindándole toda la información que pudo recopilar. El profesional se encargará de realizar un relevamiento completo donde pueda conseguir nueva información sobre el accidente. Se hará presente de manera inmediata en el lugar de los hechos, tomando nuevas declaraciones y fotografías, impidiendo que el ambiente no sea modificado por el patrón y que los empleados y testigos olviden parte o la totalidad de lo sucedido.

Los últimos pasos a seguir después de sufrir una lesión en el trabajo serán realizados todos en conjunto con el abogado. Se presentarán todas las pruebas reunidas, junto con las declaraciones y certificados médicos ante una compañía de seguros, solicitando una indemnización completa para todos los gastos generados. Existe la posibilidad de recibir una respuesta positiva, pero en muchas ocasiones estas empresas hacen todo lo que esté a su alcance para no pagar la indemnización que corresponde por ley, o para pagar una parte mínima en comparación con la adecuada.

En caso de no llegar a un acuerdo con la compañía de seguros, será momento de llevar el proceso a juicio, trasladando todas las mismas pruebas y documentaciones a un tribunal. Allí, ambas partes declararán en busca de que se realice o no el pago de una indemnización, demostrando cada parte la culpabilidad o inocencia del demandado. Este suele ser el último paso a seguir después de sufrir una lesión en el trabajo, pero la decisión del tribunal puede llegar a ser negativa para el demandante.

Como último paso entonces, para cuando un juez deniega la petición del trabajador lesionado, puede realizarse una apelación sobre esta medida. Una vez más será fundamental el papel del abogado, quien rearmará todas las pruebas y declaraciones para presentarlas en un proceso conocido como arbitraje, donde un árbitro nuevo se encargará de dar una decisión final, la cual ya definitivamente ninguna de las partes podrá apelar.

Sin importar si es trabajador extranjero o no posee un permiso de trabajo válido, siempre posee el derecho al seguro de indemnización laboral. Es vital no consumir alcohol ni drogas en el trabajo, ya que podría perderse el derecho a ser compensado, por más que esa no sea la razón del accidente. Y nunca opte por no contratar a un abogado. Ellos trabajan sobre una base de contingencia; esto significa que deberá pagarle sus honorarios al profesional cuando finalice el caso, únicamente si tienen éxito y obtienen una indemnización para el cliente.