Los accidentes de trabajo, por desgracia, son más frecuentes que lo que la mayoría de nosotros suele imaginar. En los Estados Unidos se calcula que un trabajador sufre una lesión atribuible a su actividad laboral cada siete segundos. Pueden ocasionarse en muchos tipos de empleos y de ambientes.

Aunque algunas industrias son más riesgosas que otras, la posibilidad de sufrir un accidente durante el desempeño de sus tareas o a causa de su ocupación existe para todos los trabajadores. Hay cuatro pasos indispensables que un trabajador debe seguir, una vez sufrido un accidente, y hablaremos de ellos en este artículo. Antes, creemos necesario ofrecer una introducción sobre distintos elementos del aspecto legal de los accidentes de trabajo y de la necesidad de contar con un buen abogado en lesiones laborales.

¿Qué es una Lesión Laboral?
Cualquier lesión en el trabajo o mientras trabaja en nombre de otra empresa o persona se considera una lesión laboral. Existen distintos tipos de coberturas según las empresas, el tipo de contratación del trabajador y otros factores. Desde el punto de vista legal, es importante que determinemos cuáles pueden ser, en términos generales, las condiciones en que una lesión se ha producido por culpa del empleador. También puede existir culpa por parte de terceros, es decir, de personas que no pertenecen a la empresa pero omitieron alguna medida de seguridad o cometieron algún error que ha derivado en el accidente.


Es bueno tener en cuenta que las leyes sobre compensación a las lesiones laborales varían en los distintos países y distritos, y que cada caso de lesiones laborales tiene sus propias características.

Además, las empresas contratantes y sus aseguradoras suelen disponer de especialistas que trabajan para ellas. Es probable que su intención sea ofrecerle los mejores cuidados médicos y brindarle un resarcimiento que lo deje conforme, ya que usted es seguramente un elemento valioso para su empresa.


Pero no olvide que la función de estos profesionales, en último término, es proteger los intereses de la empresa para la que trabajan, ya sea su empresa contratante o la compañía de seguros con la que ella opera. Su objetivo es evitar todos los costos que puedan para su empleador y cerrar el reclamo. Recuerde que no trabajan para usted y, por lo tanto, no tienen por qué darle prioridad a sus intereses.

Si usted ha sufrido lesiones graves en su trabajo, resulta arriesgado que confíe únicamente en su empleador, una compañía de seguros o en cualquiera de sus representantes legales o de negocios, sin requerir asesoramiento profesional por su propia cuenta y en su propio interés. Los abogados y aseguradores de la empresa pueden tratar de ayudarle, pero existe el peligro de que sirvan únicamente los intereses de quienes los emplean.

Por todos estos aspectos, no es aconsejable emprender acciones ante una lesión en el ámbito del trabajo sin la asesoría de un abogado en lesiones laborales experto y competente.

Factores que pueden determinar si el empleador ha incurrido en culpa ante un accidente laboral
Los causales de culpa o negligencia por parte del empleador se pueden clasificar, aunque no de un modo exclusivo, en los siguientes factores:

Mantenimiento: Si el accidente se produjo por descuido en las medidas de seguridad que la empresa debe garantizar para sus empleados. Si en el lugar de trabajo hay máquinas, instalaciones u otros elementos en condiciones peligrosas, si no se garantiza el uso de los elementos de protección personal adecuados, si no existen o no se respetan los procedimientos de seguridad en el trabajo o si hay negligencia en el cumplimiento de dichas medidas. Mantener condiciones de trabajo higiénicas y seguras es responsabilidad de los empleadores.

Mala supervisión: los procedimientos y buenas prácticas de trabajo requieren el desarrollo de protocolos de seguridad y una supervisión constante y rigurosa de su cumplimiento. Si la política de la empresa no cumple con estos riquisitos, puede ser considerada negligente y, por lo tanto, haber incurrido en culpa ante un accidente laboral.

Capacitación insuficiente: los empleados tienen derecho a recibir una capacitación competa y adecuada desde el momento de su contratación, deben recibir la capacitación adecuada para desempeñar sus tareas con seguridad. También es responsabilidad de la empresa el darle información sobre los elementos de protección personal y las buenas prácticas de seguridad laboral en su función, y deben adiestrarlo en el uso de todos los equipos y procedimientos que debe utilizar o realizar. La falta de cualquiera de estas condiciones implica negligencia y, por lo tanto, culpa por parte del empleador.

Contratación deficiente: si una persona contratada por la empresa comete actos lesivos para la seguridad de otro de sus trabajadores, permanentes o temporarios (lesiones por actos violentos, hurtos, agresiones sexuales y otros daños), la compañía puede considerarse negligente si no ha efectuado una verificación general del perfil y los antecedentes del personal que contrata. Esto puede dar lugar a una demanda sobre lesiones culposas contra el empleador.

4 Pasos a seguir ante una lesión en el trabajo.
Después de los detalles que acabamos de identificar, desearíamos terminar dando una guía de qué hacer ante la emergencia de un accidente laboral que haya causado lesiones o daños.
1- Informe inmediatamente sobre la situación. El informar de inmediato sobre cualquier accidente que se haya producido en el trabajo, especialmente si este ha provocado lesiones graves, es un requisito ineludible en la mayoría de las empresas. Usted debe conocer y cumplir con todos los procedimientos de su compañía para casos de accidente. En caso contrario, su reclamo legal de resarcimiento por dichas lesiones podría verse afectado.
2- Busque atención médica inmediata. Este punto resulta natural de manera intuitiva. Es claro que si un compañero de trabajo sufre lesiones graves, incluso hasta el grado de poner en peligro su vida, los demás se apresurarán a llamar al servicio de emergencias. y natural pero, desde el punto de vista legal, también es una fuente de evidencias sobre las razones y las consecuencias del hecho.
3- Si la lesión necesita atención médica pero no es una emergencia, solicite a su empresa que lo lleve de inmediato a recibirla. Si su empleador no lo hace, vaya por su cuenta o haga que un familiar o amigo lo lleve. Si su compañía no le proporciona la apropiada documentación para que los cargos médicos se puedan facturar, diríjase en el acto a la sala de emergencias más cercana. No debe demorar en ningún caso una consulta con el médico. Esto también parece intuitivo y también puede evitarle problemas desde el punto de vista legal. Si se ve en la necesidad de entablar una demanda, la demora en la constatación de sus lesiones podría dar lugar a que la contraparte alegue que no las recibió en el trabajo o trate de menoscabar su importancia.
4- En la medida de lo posible, tome fotos de la escena del accidente. Tome notas de los nombres de los testigos y su información de contacto. Si cree que la causa del accidente fue una infracción de la ley, llame a la policía. Si no se han respetado las normas de seguridad laboral, comuníquese de inmediato con las autoridades encargadas de hacerlas cumplir. Asegúrese también de contar con el asesoramiento experto de un abogado de lesiones laborales.