Año a año el verano nos trae el tan preciado sol, la playa y el descanso. Es una época de alegría y distensión para todos… menos para tu piel. En verano, nos exponemos más a los factores externos que provocan el envejecimiento, enrojecimiento y resequedad de nuestra piel.

Los problemas más comunes con los que nos encontramos son:

-Quemaduras del sol. Las principales causantes de problemas en verano. La exposición al sol sin protección solar nos puede traer consecuencias que no queremos, ardor, picazón e hinchazón, sino que además, producen el envejecimiento prematuro de la piel. Sin olvidar que es uno de los factores más importantes para el cáncer o melanoma. Evitarlo es tan sencillo como utilizar protección solar al menos 30 minutos antes de exponernos al sol, no hacerlo al mediodía, utilizar gorras y anteojos.

-Acné: en el verano sudamos más. La sudoración es un mecanismo de defensa corporal para lograr equilibrar la temperatura del cuerpo con el ambiente. Cuando el sudor se mezcla con bacterias, puede obstruir los poros de nuestra piel fomentando la aparición de granitos indeseados. Seca tu piel con una toalla o paño limpio. Lava tu ropa luego de utilizarla. Limpia tu piel con más frecuencia de lo que lo haces en invierno, al menos dos veces al día. De esta manera, mantendrás tu piel limpia y saludable.

-Piel seca o irritada: Cuando se producen cambios bruscos de temperatura, tu piel puede deshidratarse o irritarse. El aire acondicionado en los lugares cerrados y el sol y calor en el exterior, pueden afectar a tu cutis. Aplicar protección de un factor más alto puede ayudar a que tu piel no sienta tanto el golpe de temperatura. Además, no olvides utilizar productos hidratantes de día y de noche. Nu Skin Argentina te propone varios productos que puedes utilizar para ayudar a tu piel a mantenerse hidratada y nutrida.

-Alergia al sol: muchas personas presentan erupciones rojas y escamadas al exponerse al sol. Esto puede deberse al consumo de ciertos medicamentos o sensibilidad al sol, generalmente de carácter hereditario. Controla las indicaciones de tu medicación o consulta a tu médico antes de exponerte y protege tu piel, utiliza un protector solar de alto factor.

Es imprescindible cuidar nuestra piel durante todo el año variando los productos que utilizamos en función de nuestras necesidades.