Si se lesiona en su ámbito laboral, tiene derecho a recibir una indemnización, sin importar cuál sea su ocupación o profesión, el lugar donde estaba llevando a cabo la labor, ni tampoco si la culpa fue suya, de uno de sus compañeros o de su patrón. Conocer sus derechos es de vital importancia para poder hacerlos valer y que la ley sea respetada como corresponde.

Ninguna empresa o patrón puede tomar represalias en contra de un empleado, si este presenta una demanda por lesiones personales por una lesión sufrida en el trabajo. En caso de que se niegue la indemnización, también es derecho del empleado apelar esta decisión, independientemente de que este sea un trabajador extranjero sin el permiso de trabajo.

La indemnización laboral es un sistema de seguros que colabora con usted si sufre una lesión en el trabajo como resultado del mismo. Cada estado tiene sus propias leyes, pero los principios básicos coinciden en todos. Los patrones y las empresas están obligados a contratar un seguro de indemnización laboral, garantizándole sus prestaciones médicas y salariales.

Prácticamente todos los trabajadores pueden y deben recibir una indemnización si son víctimas de una lesión sufrida en su trabajo. Esta cobertura es aplicada a trabajadores de casi todos los ámbitos y profesiones, sin distinción de sexo, nacionalidad ni edad. Generalmente, la compensación para trabajadores es el único recurso que usted tiene para poder recibir ayuda cuando más la necesita.

Si bien cada ley estatal es distinta a las demás, siempre están bien establecidos los pagos de tratamientos urgentes, atención hospitalaria, tratamiento de especialistas, terapia y rehabilitación física, y otros costos, como traslados, cuidados de otros especialistas y demás gastos extra generados por la lesión sufrida en el trabajo.

Si bien es cierto que los beneficios o la cantidad de la indemnización laboral pueden verse disminuidos en los casos donde la lesión fue causada por una propia mala conducta, sea esta leve y sin intención o grave e intencional, una compensación monetaria le corresponde siempre a la víctima independientemente de la forma en la que se produjo. En contrapartida, dichos beneficios pueden incrementarse aún más cuando el empleador le dio un trabajo conociendo la peligrosidad del mismo o si no le facilitó un ambiente y las herramientas adecuadas para su correcto desarrollo.

Para poder presentar una demanda por lesiones personales por una lesión sufrida en el trabajo, el primer paso a realizar es la simple notificación al patrón, empleador o empresa en forma escrita y lo más inmediata (dentro de lo posible) a la fecha en la que se produjo la lesión. Dependiendo de la forma en la que trabaje este tipo de lesiones su empleador, seguramente deberá rellenar un formulario de reclamo y este será diligenciado hacia una agencia de seguros, siempre respetando los límites de tiempo aplicables para cada una de las etapas que conforma el proceso de la demanda.

Si bien es de vital importancia la participación de abogados especializados en lesiones laborales tanto en la preparación de este formulario como en la asesoría legal a la víctima en cada una de las etapas del proceso, contar con la ayuda de estos profesionales resulta aún más infaltable para los casos donde el empleador se niega a reconocer su responsabilidad (total o parcial) en la lesión del trabajador. Es posible que el caso deba llegar a un tribunal ante un juez para que se llegue a la indemnización laboral que le corresponde a la víctima, por eso contratar abogados especializados es casi tan importante como la visita al médico tras haber sufrido la lesión.

Es muy recomendable considerar la contratación de abogados especializados en indemnización para trabajadores lesionados, principalmente si la lesión le produce una discapacidad grave o en los casos donde el empleador no trata al trabajador correctamente. Generalmente, los abogados no cobran sus honorarios por adelantado, e incluso el cliente no debe abonar absolutamente nada si no recibe la compensación que está buscando, lo que es una razón que incrementa aún más la importancia de recurrir inmediatamente a la ayuda profesional.

La compensación de los empleados por una lesión sufrida en el trabajo es un programa de seguro obligatorio del estado que provee la indemnización a los empleados. Estos reciben beneficios por derecho, sin importar quién tuvo la culpa. No obstante, si el empleador no brinda cobertura de indemnización laboral, es un derecho del trabajador lesionado la presentación de una demanda por sus lesiones personales. En estos casos, es posible recibir compensaciones adicionales por los daños y perjuicios, incluyendo dolor, sufrimiento, y hasta por la vergüenza atravesada.

Así como es muy importante que todo trabajador sepa que puede presentar una demanda por lesiones personales por una lesión sufrida en el trabajo, también resulta trascendental estar al tanto de que puede llevarse a cabo una demanda si se sufre una enfermedad estrictamente relacionada con el trabajo, o si sufre afecciones a raíz de la forma en la que se desarrolla, como por ejemplo el síndrome del túnel carpiano.

Es importante que comprenda sus derechos para lograr administrar con confianza su recuperación física y psicológica, y su futuro en relación a lo laboral. Sin importar para quién trabaje o qué profesión o empleo desarrolle, desde oficinas hasta sitios de construcción; ya sea que trabaje de manera temporal para una compañía, sea personal a tiempo completo o autónomo; trabaje a distancia o desde la comodidad de su domicilio; su derecho reside en recibir una compensación por una lesión sufrida en el ámbito laboral.

En ocasiones, algunos empleadores buscan la forma para evitar que el empleado lesionado consiga la atención médica que requiere. Con este comportamiento, está infringiendo la ley, con una actitud totalmente fuera de lo apropiado. Lo correspondiente es que el patrón o su empresa disponga de un oficial de primeros auxilios designado para lesiones sufridas en el trabajo; en caso de que este no esté presente (o luego de ver a esta persona si hay una designada en su lugar de trabajo) asegúrese de visitar también a su médico de cabecera o al departamento de urgencias de su ciudad, ya sea por una lesión o una enfermedad originada a raíz de sus actividades laborales.

No olvide que además de su derecho a buscar una compensación por el dolor, el sufrimiento y el malestar, también debe por ley recuperar sus pérdidas económicas. Estas no solamente incluyen todos los costos médicos que deben afrontarse, sino muchos otros gastos más, como la pérdida de nuevos ingresos al estar incapacitado para volver al trabajo. No está entre las posibilidades de su empleador despedirlo por no poder regresar a trabajar.

Una demanda presentada de manera correcta, hará que el trabajador reclamante recupere todo lo gastado por sus lesiones, además de recibir un tratamiento adecuado y continuo, incluyendo el resarcimiento por daños especiales como salarios perdidos.

El papel que cumplen los abogados especializados en lesiones personales sufridas en ámbitos laborales es crucial a la hora de que este tipo de demandas lleguen a buen puerto y resulten completamente exitosas para el trabajador. Es muy importante contratar una firma legal con muchos años de experiencia en el rubro, de manera que sea muy fácil para los profesionales evaluar los posibles resultados de cada reclamo, con todas las particularidades que rodea a cada uno de ellos.

Si bien en ocasiones no existe ningún tipo de dudas que la culpa total del accidente es del empleador, y aún para cuando este no niegue en lo absoluto su culpabilidad y realice todos los pasos correspondientes en pro de la salud y la compensación del trabajador, la asesoría legal y el acompañamiento de abogados especializados en lesiones personales es una ayuda de la cual jamás se debe prescindir.