¿Hay otra forma de conocer si padeces diabetes, obesidad, disfunción glandular tiroidea, estrés, hígado graso, enfermedad intestinal o artrosis? ¿O simplemente saber tu nivel de envejecimiento celular? Todo ello es posible con solo un análisis de tu pelo.

El pelo es como una planta, que nace en la tierra, crece y madura, luchando contra las inclemencias del ambiente. Luego termina su ciclo de vida, muere y da lugar a otra vida, a otro árbol joven. Así también es el ciclo vital del crecimiento del pelo.

Se forma en el folículo piloso, adonde llegan las sustancias nutritivas, los minerales y el oxígeno. Se nutre desde su raíz, creando un tronco con todos los componentes minerales que han estado presente en el momento de su desarrollo.

Por tanto, si analizamos el contenido mineral y las sustancias tóxicas del pelo, encontraremos con más efectividad los problemas metabólicos del organismo humano. Es decir, interpretaremos mejor lo que ocurre dentro de las células.

Este método de estudio se llama HMS (Hair Metabolic System), perfeccionado para descubrir desbalances y desequilibrios, difíciles de hallar en un examen de sangre rutinario. ¿Por qué es tan complicado diagnosticarlos en sangre? A veces, el problema no está en el trayecto sanguíneo, sino escondido en el interior de la célula.

¿Qué enfermedades podríamos descubrir y tratar mediante el análisis del pelo? Aparte de las ya mencionados al principio, podríamos cuantificar la hipofunción hepática renal y pulmonar, ajustar los tratamientos post-Covid, descubrir y poner nombre a los metales tóxicos que nos estén dañando, buscar estrategias para desintoxicar el organismo, hallar enfermedades ocultas o sin sintomatología causal, entre otras ventajas.

El método de análisis del pelo está apoyado por prestigiosos estudios, entre ellos los de Jesús Domínguez y Eugenio Sclauzero, de Gheos, bajo la dirección de Mario Scarlata, quienes durante más de cuarenta años han experimentado en la Medicina Natural y Funcional.

POR DR. LUIS MONTEL
www.drluismontel.com