Los accidentes pueden provocar lesiones con distintos niveles de gravedad, costos económicos imprevistos y la necesidad de afrontar un sinfín de tramitaciones y preocupaciones legales, además del grado de tensión y angustia que acarrean. En una situación en que las energías de una persona herida en un accidente de coche no suelen ser las óptimas para asumir nuevas tareas y dedicarse a atender problemas inesperados.

Las posibles lesiones, su cuidado y la asistencia a sesiones de curación y rehabilitación, las incomodidades y dolores que pueden implicar en lo personal, los costos médicos y las reparaciones del vehículo, la probable necesidad de interrumpir o disminuir el ritmo de trabajo, con su consiguiente efecto en los ingresos del accidentado, son otras tantas de las adversidades que atraviesan las personas que han sufrido un accidente automovilístico. Y esto sucede inmediatamente después de haber vivido una situación tan traumática.

Sabemos que la ley nos protege y otorga compensaciones a las personas que han resultado víctimas de un conductor imprudente ha causado daños. Sin embargo, como dijimos, también nos demanda tiempo y esfuerzo para obtener el justo resarcimiento que merecemos.

Este artículo tiene la intención de ofrecer una breve guía de los pasos que debe seguir la persona que se haya visto involucrada en un accidente vial, cómo debe actuar en los primeros momentos después del siniestro, cómo lidiar con la contraparte, su empresa de seguros y representantes legales y, por último, brindar algunos consejos para ayudarlo a buscar y reconocer el mejor tipo de asesoramiento jurídico experto que puede obtener, capacitado y dispuesto a luchar por los intereses del accidentado y a conseguirle el resarcimiento económico y moral que merece.

Si resulta herido en un accidente automovilístico… ¿Qué hacer?
Nadie desea sufrir un accidente de auto, pero tampoco nadie lo puede prever. A veces, el herido en un accidente de tránsito puede sentirse abrumado al tener que averiguar, en su situación, cómo tomar las primeras medidas adecuadas para asegurarse la protección de la ley. Esta guía le ayudará a conocer sus derechos.

1- Naturalmente, lo más importante es obtener asistencia médica inmediata. Si la lesión es grave, se la suele atender en la sala de emergencias de un hospital. Pero también desde el punto de vista legal es recomendable que el accidentado empiece por hacer evaluar sus lesiones en un hospital, aunque después siga un tratamiento privado. Además, cualquier retraso en obtener atención médica puede dar lugar a que un demandado o su compañía aseguradora aleguen que la lesión no se debió al accidente.
2- Informe a la policía. No deje que el otro conductor lo convenza de omitir este paso. Puede estar intentando ocultar una intoxicación con drogas o alcohol, o de evadir su responsabilidad de algún modo. La documentación policial de un accidente suele ser necesaria para probar los hechos.
3- En la medida de lo posible, busque testigos y solicite sus direcciones, teléfonos, correos electrónicos y demás vías de comunicación. Tome fotografías del lugar de los hechos y de los daños personales y vehiculares. Si el accidente debe ser atendido por el sistema de salud y la policía, ellos deben encargarse de reunir esos datos.
4- Notifique a su compañía de seguros. Puede tener coberturas para algunos de sus daños o todos.
5- No discuta ningún asunto con su contraparte ni con sus compañías de seguros. De ninguna manera acepte formular ningún tipo de declaración escrita o grabada, especialmente si se encuentra lesionado o recibe medicación. Con mucha más razón, le recomendamos encarecidamente que se niegue a tener ningún tipo de charla o reunión con la compañía de seguros de su contraparte, sin haberse entrevistado antes con un profesional. Recuerde que el trabajo y la experiencia de los abogados particulares y los de las empresas aseguradoras consiste en defender los intereses de su contraparte y de la firma donde trabajan. Nunca, de ninguna manera, pueden hacer otra cosa, y en los casos de litigio la defensa de los intereses contrapuestos a los suyos deriva necesariamente en su perjuicio.
6- Consulte a un abogado. Si ha sido herido en un accidente automovilístico, es probable que necesite el asesoramiento de un profesional experto en este tipo de situaciones. La mayoría de los abogados brindan una sesión inicial gratuita y lo orientarán en los primeros pasos que deberá dar para obtener las compensaciones que se le deben. En todos los casos, especialmente en los casos de lesiones graves o muerte, el seleccionar al profesional adecuado es una decisión inicial trascendente.

Este punto nos lleva a la necesidad de saber observar y reconocer a los mejores abogados de accidentes de tránsito y lesiones que brinden servicio en su zona. A continuación, le brindaremos algunos consejos sobre cómo reconocer al profesional que usted necesita.

Características de un representante legal idóneo.
• Experiencia: es reconocido en la ciudad, y quizás más allá de ella, por haber ganado muchos otros casos y haber logrado para sus defendidos un adecuado resarcimiento por todos los daños experimentados.
• Dedicación personal. Procura tener una charla para interiorizarse profundamente en el problema. Sabe que así como no existen dos personas iguales, lo mismo sucede con cada caso legal.
• Empatía. Comprende los demás problemas que usted atraviesa, aparte de los jurídicos, y conoce maneras de ayudarlo con ellos. Establece una relación personal con sus clientes, se informa acabadamente de la naturaleza de sus problemas y se dedica visiblemente a ayudarlos.
• Diligencia. Se muestra activo y logra avances visibles y apreciables en el estado de su situación en la querella.
• El aspecto económico. El profesional conoce los distintos tipos de daños que puede causar un accidente, corporales, psicológicos, económicos, etc. y el máximo de compensación que su representado merece por cada uno de ellos. Es una buena señal si acuerda recibir sus honorarios en el momento de resolverse el pleito y la indemnización correspondiente, y no aceptar honorarios si no consigue resultados. De este modo, la persona lesionada se asegura de la actividad y eficacia de su representante legal y no suma una preocupación más a los problemas que ya comentamos.

Naturalmente, esperamos y le deseamos que jamás deba verse envuelto en este tipo de situación. Pero también confiamos en haberle dado algunos consejos útiles, que le ayudarán a superar esa situación en caso de que tenga que vivirla.