Directora de “El Circulo Polar” detiene su rodaje en el Castillo de Chancay por la cuarentena de febrero.

Todo el sector cultural está paralizado desde hace mucho tiempo y parece que no hay interés en reactivarlo. Los sueños se congelan y la incertidumbre aparece, es el caso de Sary Lagoon, joven cineasta que está en etapa de pre-produccción de “El Circulo Polar”. La nueva cuarentena en este 2021, impuesta por el Gobierno Peruano, acaba de impedir su rodaje. En esta entrevista, nos brinda luces de la obra y nos permite conocerla como artista.

Por Carlos Huamán

¿Por qué haces cine?
El cine es mi vida. Cuando piso el set y hago un film o soy parte del crew, inmediatamente siento «magia», no hay palabras que resuman todos esos sentimientos que nacen cuando estás rodando una película, ni siquiera esperas si va a ser aceptada por el público, solo fluye y más si lo haces con un equipo con el cual te sientes cómodo.

¿Qué te motiva?
Esa necesidad de despertar emociones en el corazón y la mente de las personas. De crear escenarios que te transportan a diversos lugares y contar esas historias que otros no se atreverían a contar. Y nunca se está satisfecho, haces una película, otra y otra y eso te da permanencia, lo que me indica que estoy en el camino que debo estar, porque me siento con vida y esa sensación no quiero dejarla de sentir.

En el Perú casi no se conocen o no hay cineastas mujeres ¿Cuál es tu punto de vista?
Es verdad, no se conocen a muchas mujeres cineastas, pero las hay y son excelentes. Tengo un buen grupo de amigas que hacen o trabajan en cine. El dilema está, en que aún existe el estigma del “género”. Muchas mujeres tenemos que lucharla con garra y lágrimas para sacar a flote un proyecto. No es sencillo hacer que todo un grupo de profesionales y empresarios confíe en tu proyecto y te permita dirigir, lo que nos hace un grupo muy limitado, aún existen quienes creen que el dirigir solo se hizo para los hombres.

Estamos muy acostumbrados a la comedia en el cine ¿Qué te hace pensar que una película de suspenso puede atrapar al espectador?
Estoy consciente de que a buena parte del público le gusta la comedia. Porque la comedia es un género light, vendible y es aceptado por la sencillez en su trama. No te deja pensando, no te estresa visualmente como lo haría un film de suspenso. Ojo no estoy menospreciando la comedia. Sin embargo, un film de suspenso es más complicado y más si este te lleva a lo psicológico. Así que estoy clara en que esta obra no es para todo el público, hay quienes la acepten, hay quienes la destruyan y otros la odien. La verdad a futuro no lo sé, lo que tengo claro es que quiero hacer este metraje, sacarme la espina que tengo con el guion, plasmar mis ideas, referentes y con la ayuda de amigos poder concretarla.

¿Cómo surge la historia de El Círculo polar?
En realidad El Círculo Polar iba a ser un libro. Pero la idea no me llegaba a convencer del todo. Estaba segura que un libro bien hecho e impreso con una gran editorial no iba a saciar mi sed de plasmar la historia. Entonces decidí que se convertiría en algo más. Tuve miedo porque está inspirada en hechos reales, pero con la “pimienta” y “sal” del guion podríamos dar un giro inesperado y hacer que no choque con la susceptibilidad de las personas que vivieron los hechos contados en la trama.

¿Cuáles son tus influencias como cineasta?
Tengo en mente a varios. Podría decirte desde Polanski, Xavier Dolán con su estupenda película “Les Amours imaginaires”, Danny Boyle con la increíble “Trainspotting”, hasta la crudeza y dramatismo de los films de Lucía Puenzo. Y de Perú obvio a Rossana Díaz Costa, Claudia Llosa, Vanesa Saba, Javier Fuentes, entre otros.

¿Cómo encuentras el futuro del cine peruano y mundial?
No sé lo que ocurrirá en el futuro, estamos en una época en que todo ha cambiado. Yo soy de la época digital, pero estando en la universidad trabajábamos con cintas de metraje, mini Dvs y eso me enseñó que en el mundo cinematográfico los cambios (para bien) están presentes con un rayo, de pronto estabas trabajando a 1080 full HD y luego a 4k. En un abrir y cerrar de ojos ya estamos hablando de 5k, 8k, cámaras sin espejo. Lo que deja una enseñanza: el mundo del cine está cambiando tan rápido que solo se proyecta, nos recorta gastos, porque ya no tenemos que gastar en cintas o en el revelado, pero a la vez nos exige mayor calidad. Y en Perú son pocas las empresas que apoyan este arte, para financiar un proyecto tienes la opción A: entrar a un concurso de financiamiento y prender todas las velitas a San Juditas para ganar o B: buscar tus propios recursos para hacer tu película y dirigirla como quieras lo que hace que tengas más versatilidad a la hora de crear. Ahora, sabemos que en Perú no hay una industria de cine, solo somos cineastas soñadores y guerreros que nos la buscamos como sea. Lo que nos da paz en el “hoy” es que están abriéndose más plataformas digitales donde exhiben tu película, no solo Netflix y eso para los cineastas peruanos es un gran empuje para producir.

¿Cómo afecta la pandemia al cine peruano?
La pandemia nos viene afectando mucho. Hemos tratado de sacar adelante el proyecto con el apoyo de amigos profesionales en el rubro y con empresas privadas que apuestan por nuestro arte. Sin embargo, es una realidad que nos está calando duro, de 6 películas que se producían ahora llegamos a dos o tres como máximo. Nos limita todo, desde el hecho de tener un equipo mínimo en cuanto a técnicos, operador de cámara y asistentes. La verdad que es un tema muy de debate porque a los que hacemos cine no nos han tomado en cuenta para nada. No tenemos trabajo desde hace mucho tiempo por los muros que nos ponen para realizar un film. Además de tener cerrados los cines y muy absurdo que un avión en dónde van más encerrados con menos espacios si funcione y los cines no. Las producciones estaban volviendo a proyectarse y sacar sus productos, buscando un mercado dentro de la coyuntura que vendrían hacer los medios digitales y los canales de paga para los estrenos. Pero tampoco se ha podido concretar, hay muchas películas que se han quedado estancadas y no se han estrenado desde el año pasado. Pensamos que mejoraría nuestra situación pero no ha sido así, parece que somos «los olvidados», tienen el estigma de que los que hacen cine tienen mucho dinero. Pero no es así, nosotros también la sufrimos para lograr nuestros objetivos, tenemos que comer, velar por nuestras familias, necesitamos un ingreso económico. No hemos recibido ni un sol, ni un bono en absoluto para solventar nuestros gastos. Somos humanos, no porque tengamos una profesión «diferente» quiere decir que no hagamos las mismas cosas que un ejecutivo, un empresario, un taxista, etc. Ante una pandemia no podemos ser excluidos. Deben tomar en cuenta que, si bien somos minoría, necesitamos vivir. No nos dan facilidades, más bien nos restringen para hacer nuestra labor, nos mandan a cuarentena y nosotros tenemos que ver cómo arreglarnos. Lo mismo pasa con mi elenco. Ellas son actrices y tampoco se han abierto los teatros, ni siquiera los teatros al aire libre, es una pena que el sector cultural no se tome en cuenta y nos hagan sentir que no existimos.

¿Qué sueños persigues en el cine?
De por sí el cine es un sueño y ya estoy en él. Lo que me queda es abordar y rescatar historias, confiar en ellas, confiar en mi equipo y continuar con el trabajo hasta terminar la obra y jamás rendirme. Creo que luego de un estreno sueñas con más, con ir a festivales, con que reconozcan tu obra, no necesariamente que te admiren por ser tal director, pero por tu trabajo “eso es importante”. Siempre en compañía de tu equipo, de tus actores, de tu guion, de la producción, porque sin ellos, las historias son serían una realidad.