En tiempos en donde permanentemente se nos lleva a la confrontación, a elegir bando y a decidir a quién tiramos del barco, Sexy Zebras se cosen los unos a los otros y te cantan sin miramientos que, donde va uno, van todos.

Tras regresar hace tan solo unas semanas con «Tonterías» con el cuchillo entre los dientes y uno de los primeros grandes hits rockeros de lo que llevamos de curso, que los convirtió en portada de playlists y ocupó espacio en los medios iberoamericanos más importantes; el trío madrileño nos muestra la segunda carta de ese lugar llamado “Calle Liberación”, su álbum más frontal, honesto y reflexivo hasta la fecha, pero también en el que han compuesto grandísimas canciones que, además de imponentes, son importantes.

En “O todos o ninguno”, su segundo single, no solo vuelven a reivindicar el cariño, el amor y la unidad (en su caso como banda, pero también como familia), sino que, a la vez que mantienen el pulso ultramelódico que caracteriza a la banda, también se acercan a texturas que pueden recordar el pop de los ochentas, la new wave y las producciones de bandas como The Cure, pero sin perder el músculo rockero.

Una nueva bandera que los Sexy Zebras plantan en el monolito cohesionado que son como banda; y una nueva carta sonora y conceptual que sigue abriendo pestañas de lo que será el álbum más importante de su carrera.