Desde el 17 de agosto podrá verse «Soy Sonia», unipersonal escrito y dirigido por Gastón Díaz e interpretado por Virginia Pezzutti.

Esta obra es una coproducción entre Liebre de Marzo (Entre Ríos), El semillero, gestión y producción teatral (Bahía Blanca) y Espacio Sísmico (CABA).

Luego de presentarse en Entre Ríos y en Bahía Blanca, se presentará, por sólo cuatro funciones, los sábados a las 21 hs. en Espacio Sísmico.

Sinopsis:
Una mujer joven visita a un hombre que está en coma. Día a día le va haciendo un inventario de sus experiencias sexuales, como si ese relato cargara una vitalidad capaz de mantenerlo vivo, o incluso, de recuperarlo. Una extraña medicina que se va inoculando en cada encuentro y que va dibujando el mapa de una relación errática.
Como el movimiento violento que cambia una diapositiva por otra, cada visita es un golpe que intenta reanimar ese cuerpo inconsciente, inanimado como una fotografía.

Agenda:
Estreno: sábado 17 de agosto
Funciones: sábados 21 hs. (17, 24 y 31 de agosto, y sábado 7 de septiembre)
Lugar: Espacio Sísmico (Lavalleja 960, CABA)
Entradas: $250 | Descuento jubilados y estudiantes: $200 | alternativateatral
Duración: 60 min.

Ficha técnica:
Actriz:
Virginia Pezzutti
Vestuario y Maquillaje: Laura Lucca
Ilustración: Juan Francisco Montefiori
Gráfica y Diapositivas: Agustín Colli
Diseño de luces: Romina La Cruz
Prensa: Octavia Comunicación
Producción: Espacio Sísmico, Liebre de Marzo, El semillero producción y gestión
Asistente de dirección: Alejandro Guerscovich
Texto y dirección: Gastón Díaz

Sobre la obra:
Sonia no puede tocar a su padre, hay una distancia simbólica que se lo impide, por eso toca el cuerpo de otras personas, porque es necesario percibir otros latidos y entregarse al placer como una autómata, como quien busca una anestesia, o para tener una familia. Sonia tiene sexo para ser madre, para ser hija, para ser hermana, en fin, para ocuparse de alguien y que alguien se ocupe de ella. La experiencia puede conducir al vacío, pero así como un clavo saca otro clavo, un vacío puede rescatar de otro vacío.
La sucesión de escenas (como si miráramos un grupo de fotografías desordenadas de distintos acontecimientos o momentos de la vida) exhibe en su alteridad un cambio de humor, una evolución del relato, que por su imposibilidad de otorgar un sentido al caos del discurrir caprichoso de los acontecimientos, acumula la tensión de una despedida que no termina de concretarse ni de definir un rumbo previsible.
La fotografía es un elemento inexorable en la obra, está en el proyector de diapositivas, en el relato descriptivo de alguna foto en particular, y como objeto mismo, en la cámara que la protagonista usa en una escena. La fotografía como una instantánea de otro momento que fue perdiendo su brillo, se fue opacando, ensuciando, rompiendo, y pasa de ser la representación de un momento particular para convertirse en el significante de un cúmulo de significados que constituyen parte del mito o la leyenda que es el relato de una vida. Se pone en discusión el uso de la fotografía como artefacto para preservar del olvido (sin duda, un uso diferente al más actual de permanecer exhibido), porque lo que se conserva en la imagen es un retrato, una imitación falsa, una copia; una vez más un juego de reflejos con la escena, que representa, que tiene un carácter artificial, que ficcionaliza lo que está latente porque se atesora con remordimiento “Qué cosa, este no poder olvidarte, este / deseo profundo, prolongado, inmerecido / que creaste cuando me hiciste, / que aún después de tu muerte / se dirige a ti, aún muerta estaré / mirándote, mi no-ser / dirigirá este desamor apasionado / hacia ti. Tal vez intento decirte que te odio…”, en palabras de la poeta norteamericana Sharon Olds.

Sobre el Director:
Gastón Díaz es actor, director, autor y docente de teatro. Es responsable y programador de la sala Liebre de Marzo, en Gualeguay, Entre Ríos.
Se formó con Guillermo Cacace, Ciro Zorzoli, Marcelo Minino, Roberto Castro, Antonio Célico, Manuel Longueira, Cristina Banegas y Enrique Dacal. Cursó la carrera de Formación del Actor en la EMAD (Escuela Metropolitana de Arte Dramático de la Ciudad de Buenos Aires.) En dramaturgia se formó con Ariel Farace y en puesta en escena (con beca del INT) con Rubén Szchumacher.
Desde 2006 dicta talleres de teatro para niños, adolescentes y adultos.
Ha estrenado obras en CABA y en mayor número, en Gualeguay, Entre Ríos, donde forma parte del grupo estable “Salida de Emergencia” (grupo destacado por la Cámara de Diputados de Entre Ríos por su aporte cultural en la provincia).
En 2010 recibe una mención por su labor en dirección de la obra “Lengua madre sobre fondo blanco”, de Mariana Obersztern, y la obra es invitada a participar del Encuentro Regional de Teatro (región Centro Litoral); en 2012 su obra “Las puertas de Emma”, sobre textos de la escritora gualeya Emma Barrandeguy, es declarada de Interés cultural por el gobierno de la provincia de Entre Ríos; en 2014 dirige la obra “Doberman”, de Azul Lombardía, con subsidio de producción del INT, también invitada al Encuentro Regional de Teatro. En 2015 dirige “He nacido para verte sonreír”, de Santiago Loza, que obtiene el Premio Teatro del Mundo que otorga la UBA. En 2016 recibe el premio a mejor director de la provincia de Entre Ríos, otorgado por el Diario Uno, de Paraná. En 2017 es seleccionado para dirigir una de las obras de Proyecto Casa (Usina en Residencia), iniciativa de la productora Isla de Contenidos de Paraná, E.R., de la que resulta el espectáculo “Tesla” coproducido por La Vieja Usina Centro Cultural y el gobierno de Entre Ríos. Ese mismo año dirige la obra de su autoría “Guía semanal de ideas”, que estrena en CABA y en Gualeguay, Entre Ríos. En 2018 la obra participa de la Selección Provincial de Teatro y es elegida para representar a Entre Ríos en la 33° Fiesta Nacional del Teatro, realizada en Rosario, Santa Fé, en mayo del mismo año.