La nube está experimentando un importante auge. Actualmente, es utilizada por todo el mundo, ya sea de forma privada, pública o híbrida. Según el Informe de Tendencias de Protección en la Nube para 2021 de Veeam, donde 1.550 responsables de la toma de decisiones de IT fueron encuestados (de los cuales 503 se encontraban en América), determinó que más del 40% han estado utilizando servicios de producción en la nube durante más de 24 meses.


De hecho, las organizaciones de América son más propensas a utilizar la nube como parte de su estrategia de Disaster Recovery y a utilizar la infraestructura de la misma como sitio secundario en comparación con el resto del mundo.

Las infraestructuras evolucionan y se amplían de forma orgánica, en función de la necesidad de soluciones a corto plazo y de los retos que plantea la gestión de volúmenes de datos cada vez mayores. Si bien la nube no evolucionó en términos de infraestructura, si lo hizo en términos de uso. Hace diez años creíamos que VMWare iba a ser el futuro y el resto iba a desaparecer, pero eso no pasó, sino que lo servidores físicos comenzaron a convivir junto con el mundo virtual. Luego creímos que todos íbamos a usar la nube pública y on premises iba a desaparecer. La nube se fue adaptando en lo que hoy conocemos como multi-nube o multi-cloud que es el uso de más de una nube. Casi todas las empresas, más que nada las grandes, consumen más de una nube que se adapte a esta nueva tendencia de usarla según la necesidad o el workflow.

Muchos evalúan a la nube como un sitio de contingencia porque permite no sólo reducir los costos y el tiempo de trabajo, sino que también da flexibilidad a la hora de trabajar. Recientemente, lanzamos Veeam Backup & Replication v11a, una solución de protección de datos más avanzada para cargas de trabajo en la nube, virtuales, físicas, SaaS y Kubernetes, proporcionando un soporte nativo en ella para las nubes públicas de hiper escala líderes como AWS, Microsoft Azure y Google Cloud. Esto les permite a las compañías acelerar la adopción de la nube al garantizar que los datos están seguros, protegidos y administrados de manera confiable desde una única consola, siguiendo la regla de 3-2-1-1-0, donde cada número representa una política de copia de seguridad crucial. Para empezar, esto significa mantener tres copias de los datos que deben estar alojados en dos tipos de soportes diferentes. A partir de ahí, una copia también debe almacenarse fuera del sitio, lejos de la ubicación física donde se encuentran los datos primarios y la copia de seguridad principal. Esta copia externa es importante en caso de desastre natural o emergencia que pueda afectar a más de un edificio.

Productos como estos son los que les permiten a nuestros clientes tener una adopción acelerada en la nube, ya que no sólo se pueden proteger de manera nativa las cargas de trabajo que se hagan en ella, sino que también permiten migrarlas. Durante el 2020, movimos alrededor de 242 petabytes hacia la nube pública y más de 100 petabytes durante el primer trimestre del 2021.

La infraestructura multi-nube aborda muchos desafíos y puede ser una solución ideal para las empresas. Con las estrategias adecuadas y un personal informado, estos entornos pueden ser manejables y seguros, lo que supone un paso más hacia un entorno laboral moderno y eficiente.

Por Dmitri Zaroubine, Presales Manager para Latam en Veeam Software.