Los amores y desamores suenan nuevamente en la voz de Delić, esta vez con «Tanto Blues», su segundo tema promocional cuyo video se ha estrenado este 13 de noviembre en YouTube.

Tras el éxito obtenido con «No te Voy a Ver», Delić continúa agitando corazones con su voz de ángel y metal inconfundible, en esta ocasión con una tonada que recuerda las “vueltas de una vals” que se abre a un torbellino de emociones e incita a abrazar la nostalgia con mucho autocontrol y seguridad.

La intensidad de su voz nos lleva a reunificarnos con el deseo más intenso, esa voz en el interior que pide más ante la impotencia de controlar la relación con quien a veces está y a la vez no está. Indescifrable el no poder controlar la situación de este amor insufrible y delicioso con el que muchos se han sentido identificados.

«Tanto Blues» no es un blues, sino que expresa la melancolía propia de este género musical. «A mi me inspira mucho la tenacidad, la emoción y el sentimiento que pueden generar las relaciones, y eso es lo que expresa este tema. Es un huracán de emociones», expresa la cantante, al tiempo que agrega: «gracias a Dios tengo la música como medio de transporte», para llevar de viaje a tantos fanáticos a través de recuerdos y sensaciones que llegan directo al corazón.

El video fue rodado en Puerto Rico, país donde está residenciada actualmente esta joven se lució en el concurso televisivo «Vive la Música», celebrado en Panamá. En este audiovisual vemos una Claire derrochando sensualidad y belleza al ritmo de su hipnotizante voz. Una combinación perfecta que evoca los años dorados de la música blues.

«Tanto Blues” formará parte del álbum homónimo de esta joven nacida en Holanda, con raíces en Serbia, Costa Rica, Panamá y Puerto Rico. Se estima que este primer trabajo discográfico se estrene en marzo de 2021.

MÁS DELIĆ QUE CLAIRE
Tuve tantos miedos que me gasté la mitad de mi tiempo inventando estados de ánimo para que no se me notara. Me dividieron en dos el día que nací, mi otra mitad se llama SAM DELIĆ. Soy hija de las mudanzas de prisa, de los países nuevos, de las canciones de cuna a ritmo de punk y de la osadía de sobrevivir. Mi padre Serbio, mi madre Holandesa y mi país, aunque nací en Holanda, podría estar en cualquier lugar aunque mi pasaporte esté sellado.
La adolescencia puso curvas en mi cuerpo que me causaron insomnio porque al descubrir que cantaba siempre mi voz era lo segundo en lo que se fijó la gente. Tengo pinta de niña bien pero la vida me coloco en otra parte para mi suerte. Se de hambre, se de soledad y se de vida más de lo que supieron siempre las niñas de mi edad. Tengo 26 multiplicados por las veces que me tuve que reinventar. Anciana de pelo rubio, mujer a la medida de mis sueños y mis inseguridades. Cantar me salva del tedio cada día de mi vida. Escribo por inercia y existo solo porque se que vine para decir cosas.
De biografía, desnuda, porque son más las cosas que quiero callar que las que puedo contar. Lo cierto es que … Los astros no me regalaron nada, no tengo signo zodiacal, me toca nacer todos los días. Vengo de los sueños artísticos de mi padre Serbio, que los hizo a un lado por culpa del amor y sus retoños. Me toca hoy escribir la página del libro de los dos con estas canciones. El ya las escuchó, en su hospital de Serbia donde se me fue hace unos meses, frente a mis ojos y sin mi permiso.
Este trabajo, mi primer trabajo, es también mi primer sueño. Va para él y para los que se unan a mi en el rescate de mis fantasmas y de la música que se siente.